- “Sin calidad de vida tampoco hay paz social”, afirma ante Bolaños
Eduardo Marenco Tercero
En un sutil mensaje de invitación al diálogo sincero entre partes encontradas, el cardenal Miguel Obando y Bravo disertó ayer sobre los pilares de la paz social, ante el Presidente de la República y representantes del Poder Judicial, en el 25 aniversario de la Policía Nacional.
Según el Cardenal, la paz social es fruto del diálogo sincero, los acuerdos honestos y del mejoramiento de la calidad de vida de las personas.
“La paz social sólo puede resultar de una relación entre personas, grupos y naciones, basada en la justicia, en la lealtad y en el amor. Sólo esta relación constituye propiamente un orden, del cual la paz es la resultante más auténtica”, dijo Obando.
La búsqueda de la verdad tiene como destino la paz, ilustró el Cardenal, para quien la persona que busca la paz, “investiga valientemente la causa real del mal y de la injusticia, para buscarle remedios apropiados”.
“La verdad —continuó— es fuerza de paz”, porque otorga lucidez frente a las tensiones e injusticias, pero en lugar de exacerbar las luchas, contribuye a encontrar el sendero de la paz.
DIÁLOGO SINCERO Y CONTINUO
El cardenal Obando añadió que “no hay paz sin una disponibilidad al diálogo sincero y continuo, (pues) la verdad se realiza también en el diálogo, ella fortalece pues, ese medio indispensable de la paz; la verdad no tiene miedo tampoco de los acuerdos honestos porque llevan consigo las luces que permiten empeñarse en ellos sin sacrificar convicciones y valores esenciales”.
Y en un mensaje que parecería dar en el corazón del conflicto entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, señaló que “la verdad aproxima los espíritus, manifiesta lo que urge, y guiará a las partes antes opuestas; hace retroceder la desconfianza de ayer, y prepara el terreno para nuevos progresos en la justicia y en la fraternidad, en la convivencia pacífica de todos los hombres”.
Al mismo tiempo aprovechó para saludar el 25 aniversario de la Policía Nacional, pues considera que la paz es imposible sin la Policía. Agradeció la labor de esa institución que sirve a la nación las 24 horas del día y recalcó que sus agentes exponen su vida a diario en el cumplimiento de su deber.
Finalmente, advirtió que “el que sólo vive para sí y desprecia a los demás, es un ser inútil, no es hombre, no pertenece a nuestro linaje, según dice San Juan”.
SIN HORARIOS Y CON RIESGOS
El cardenal Miguel Obando y Bravo destacó ayer que la paz sería imposible sin la labor que desarrolla la Policía Nacional, sin horrio las 24 horas del día y subrayó sobre el riesgo que corren los agentes del orden en su labor cotidiana.