Una mujer policía sufre por las violaciones de las que fue víctima su hija de 11 años.

Mujer policía denuncia violación de su hija

Asegura que agresor amenazaba a la niña con un machete y luego le daba dinero Elízabeth Romero Una agente policial que labora en el Distrito Uno, denunció ayer el drama que vive con su pequeña hija de 11 años, quien presuntamente fue violada en reiteradas ocasiones por un hombre de 63 años, aprovechando la soledad […]

  • Asegura que agresor amenazaba a la niña con un machete y luego le daba dinero

Elízabeth Romero

Una agente policial que labora en el Distrito Uno, denunció ayer el drama que vive con su pequeña hija de 11 años, quien presuntamente fue violada en reiteradas ocasiones por un hombre de 63 años, aprovechando la soledad en que la dejaba, mientras ella se dirigía al distrito policial a realizar sus labores. Un conflicto familiar le impedía dejar a la menor en casa de su abuela materna, ubicada en Mateare.

Terencio Francisco Castillo es señalado de ser el supuesto abusador de la niña, el acusado supuestamente se presentaba en la casa machete en mano. La oficial presume que tenía varios meses de abusar de la pequeña. “Él no sólo la violó una vez, sino que estaba llegando a mi casa desde hace tiempo, aprovechando que mi niña quedaba en desamparo. Él controlaba mis salidas, que nadie quedaba en la casa”, dijo.

La víctima se encuentra actualmente en Casa Alianza, porque aunque el hombre fue detenido, sus familiares viven cerca de su vivienda. En Casa Alianza le están brindando atención sicológica.


VECINA OBSERVÓ

El primero de septiembre recién pasado, una vecina observó cuando el hombre ingresó a la vivienda, momentos después que la madre salió hacia su trabajo en la delegación policial. La vecina se dirigió a la casa de la mujer del sospechoso y la llevó a la casa de la niña.

“Lo encontraron en el escusado de mi casa violando a la niña, y aunque la señora miró, ahora anda denigrando a mi hija, diciendo que era una vaga. Usted cree que va a medir mi pensamiento con el pensamiento de una niña, que este viejo la estaba prostituyendo, hacerle el sexo y todavía darle reales”, dijo la progenitora, quien pidió la pena máxima como castigo.

Mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, la mujer dijo: “Me siento mal”. Relató que últimamente había observado cambios en la niña, que se había vuelto agresiva y se había descuidado. Una conducta rara.

“Ella me agredía verbalmente y yo para no llegar a una situación de irrespeto, no le decía nada”, comentó la oficial, quien lamentó que un problema familiar se le volvió una tragedia.

La oficial ofendida pidió a la Red de Mujeres contra la Violencia que la apoyen en este caso, pues teme que su pequeña haya quedado embarazada producto de los abusos sexuales a los que fue sometida.

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