- Padres figuraron entre los compradores de pinturas de sus hijos
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/CARAZO
La imaginación y la destreza de un grupo de 20 alumnos de la pintora Patricia Pavón, fue mostrada al público tras inaugurarse una exposición de obras creadas por niños y adolescentes entre los 4 y 18 años.
La actividad, que se realizó en la Casa de Cultura de Diriamba, abrió al público una muestra del talento de cada uno de los expositores, que reciben sus clases los viernes por la tarde y los sábados en la mañana.
Pavón dijo que esta exposición es la primera del año y a su juicio este grupo de alumnos demostró que posee habilidades muy fuertes en el campo de la pintura.
Señaló que en la exposición de casi 40 obras se mostraron temas variados que se trabajaron con técnicas en grafito, pastel graso, tinta, témpera, acrílico y óleo.
SEMBRAR LA SEMILLA
La pintora, que tras un accidente ocurrido hace 15 años quedó en una silla de ruedas, dijo que al salir del hospital y llegar a su casa se propuso empezar a trabajar con sus manos, aprovechando que podía dibujar.
Recordó que este impulso fue motivado por un niño que en ese momento no tenía oportunidad de estudiar, pero ella le descubrió que poseía habilidades para la pintura.
“Hoy tengo dos grupos de niños a quienes imparto clases y el menor tiene cuatro años”, comentó Pavón tras referir que atiende de forma individual a cada alumno.
Lo que inició como un impulso para seguir viviendo hoy es parte de la vida activa de esta mujer de 43 años, que pese a la discapacidad en sus miembros inferiores, puso a la disposición de estos pequeños su talento y maneja su propio taller por el que han pasado muchos alumnos, que ahora son destacados artistas.
VALIOSAS OBRAS
Las obras que permanecieron en exposición abierta al público durante varios días en Diriamba, fueron calificadas de muy valiosas por la pintora, pues considera que la expresión de cada alumno fue plasmada en sus pinturas. Dijo que incluso había algunos padres que ya habían comprado los cuadros de sus hijos, lo que anima al muchacho a perseverar en su desarrollo.