Caricaturas

Tomás Romero Me parece exagerada la reacción de los obispos católicos respecto a su aparición en los medios de comunicación y en especial en la sección de caricaturas. En todas partes del mundo, cualquier figura pública es susceptible de ser criticada e incluso satirizada por parte de los medios y al final, por mucho que […]

Tomás Romero

Me parece exagerada la reacción de los obispos católicos respecto a su aparición en los medios de comunicación y en especial en la sección de caricaturas. En todas partes del mundo, cualquier figura pública es susceptible de ser criticada e incluso satirizada por parte de los medios y al final, por mucho que les duela, estas figuras deben de acatar aquel principio infantil: “quien se pone a jugar, tiene que aguantar”.

En Nicaragua la Iglesia Católica ha venido abusando al querer jugar un doble papel. Además de su función pastoral, participa activamente en política y desea dirigir a toda su grey hacia sus intereses muchas veces partidarios. Esto, lógicamente los convierte en figuras públicas sujetas a la crítica e incluso a ser ridiculizados, no por su investidura religiosa sino por entrar al juego de la política.

Muy poco se conoce, por lo menos a través de los medios de comunicación, a los líderes espirituales de los Testigos de Jehová, de los mormones o de cualquier religión que evita entrar al juego político. Así que la jerarquía católica tiene que aguantarse, al igual que lo hace el Presidente de la República, quien es el principal blanco de la crítica y del ingenio de los caricaturistas, a quienes si habría algo por qué condenarles es por su pésima ortografía.

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