Benjamín Blanco
Un total de 25 estaciones sísmicas digitales de banda ancha fueron instaladas en diferentes puntos del país, para registrar los sismos que ocurran durante un año y medio en Nicaragua, Centroamérica y otras regiones del planeta.
Científicos de la Universidad de Boston instalaron esta red sísmica temporal en el país junto a técnicos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), y especialistas del Centro de Instrumentación Sísmica Passcal, de Estados Unidos.
“Se investigarán las diferencias que existen en la estructura de la corteza terrestre en ambos países y se pretende comprender mejor el proceso de choque entre las placas tectónicas Cocos y Caribe, que es la causa principal de la actividad sísmica y volcánica en la región”, expresó Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Gutiérrez explicó que por primera vez en el país será estudiado el movimiento originado por el choque de las placas tectónicas.
INFORMACIÓN NUEVA DE ZONAS ALEJADAS
Además, durante el año y medio que funcione esta red sísmica temporal, se interan los datos que generen otras 18 estaciones instaladas hace un mes en Costa Rica, lo cual permitirá tener datos de zonas del país alejadas como la zona Atlántica y la zona fronteriza sur, donde la red actual del Ineter no tiene buena cobertura.
El costo de la red sísmica temporal y su instalación es de 650 mil dólares y su funcionamiento permitirá saber dónde tiembla más o dónde se acelera más el suelo cuando hay un temblor.
“Los costarricenses viven muy preocupados porque frente a las costas de Nicoya es una zona con varios años de silencio sísmico, o sea no han ocurrido sismos fuertes. Ellos esperan que de repente ocurra un terremoto grande, tal como ocurrió con el maremoto de 1992 en Nicaragua, cuya zona, donde se registró el epicentro, igualmente tuvo varios años de silencio sísmico”, dijo el director del Ineter.