Fátima Tórrez González
En una maratónica audiencia preliminar les fue decretada la prisión preventiva a Juan Manuel Medina Sánchez, de 32 años y Pedro José Urbina Vivas, de 41.
La pareja de hombres son acusados por la Fiscal Nubia Arévalo, de cometer el delito de abigeato contra el señor Carlos Rafael López Moreno.
Los acusados fueron puestos a la orden de la Juez Segundo Penal de Audiencia la mañana de ayer.
Después del mediodía de ayer, la juez emitió una resolución contra los acusados. La judicial programó la próxima audiencia para el 31 de agosto en horas de la mañana.
ACUSACIÓN DE LA FISCAL
Según la acusación que hizo la fiscal auxiliar Arévalo, los acusados fueron sorprendidos por Rigoberto Salazar.
Éste es el encargado de pastorear más de 70 animales propiedad de López Moreno, en una finca ubicada detrás de la gasolinera Xiloá, en el municipio de Mateare.
CON LAS MANOS EN EL TORO
“Al escuchar Salazar los gemidos de dolor de uno de los ganados, decidió verificar qué pasaba y vio a los acusados”, dijo.
Según la acusación, los detenidos, al momento de ser sorprendidos, todavía portaban un cuchillo ensangrentado con el que habían dado muerte a un semental valorado en 12 mil córdobas, manifestó la Fiscal durante la audiencia.
Urbina Vivas, conocido con el mote de “La Buchona”, estaba circulado por las autoridades del Distrito Uno de Policía, porque tenía cuentas pendientes por el mismo delito de abigeato.
HERRAMIENTAS DEL DELITO
En las pertenencias que le ocuparon a los detenidos encontraron varias herramientas utilizadas en el destace como cuchillos y piedras para afilar.
También se les ocupó una mochila que donde tenían un pantalón, una camisa, perfumes, desodorantes y gran cantidad de bolsas.
YA LE HABÍAN MATADO UNA VACA
El toro que mataron los condenados por el delito de abigeato está valorado en 12 mil córdobas. Era el segundo animal que los abigeos le destazaban en menos de 48 horas. La primera vez fue una vaca parida, la cual fue descuartizada la semana pasada.
El delito de abigeato es uno de los más perseguidos por la Policía Nacional, ya que muchos delincuentes se dedican a vender carne en zonas donde no hay inspección del Ministerio de Salud, la mayoría de las veces esa carne no es apta para consumo, por lo que se perjudica la salud pública.