Oráculo

Luis Sánchez Sancho

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Oráculo


Luis Sánchez Sancho




Le prometí a un amigo lector, chontaleño, escribir sobre el Oráculo de Delfos. Y como lo prometido es deuda…

El Oráculo era la respuesta que daban los dioses griegos por medio de los sacerdotes y pitonisas, a quienes consultaban a las divinidades.

“Los oráculos —dice Zaniah, un prestigioso experto en esoterismo universal— se erigían generalmente en lugares apropiados para producir el éxtasis de la pitonisa o sacerdote que emitía sus profecías en estado de trance, posiblemente originado por sustancias intoxicantes”.

Algunos de los oráculos más famosos de la antigüedad fueron los de Júpiter Ammon, que estaba en África del Norte, donde ahora es Libia, y el de Zeus, en Dodoma (Epiro), que existían desde unos mil quinientos años antes de Cristo. Sin embargo, según Plutarco, el más antiguo de todos era el Oráculo de Apolo, en Delfos (actual Turquía) que comenzó a funcionar más de tres mil años antes de Cristo.

Originalmente era el Oráculo de Pito, pues así se llamaba la ciudad antes de que los griegos le cambiaran el nombre por el de Delfos. El Oráculo de Pito fue consagrado a la divinidad de la madre tierra, pues la cultura pítica era matriarcal. Y a la médium por cuya boca hablaba la diosa de la tierra era llamada la Pitia.

Después, hacia el año 1200 antes de Cristo, los griegos cambiaron el nombre de la ciudad de Pito, a la que llamaron Delfos y construyeron allí un majestuoso templo consagrado a Apolo, el dios del sol, del calor, de la vida, de la juventud, de la belleza, de las artes en general y de la música en particular.

En el templo de Apolo se estableció el Oráculo de Efeso, que también estaba consagrado porque estas divinidades secundarias integraban la corte de Apolo. Y el monte vecino, el Parnaso, era considerado como la morada de esas divinidades de la belleza artística.

Con el tiempo el Oráculo de Efeso llegó a ser el más importante de todo el mundo griego. Al comienzo Apolo respondía a las consultas que le hacían por medio de tres pitonisas. Después fue una sola, la que tenía que ser virgen, joven y bella. Más adelante se determinó que la pitonisa fuese una mujer mayor de cincuenta años, tal vez por la mayor credibilidad que tenían los ancianos.

El Oráculo funcionaba una vez al año, sin embargo, a medida que más gente llegaba a consultarlo y llevaban en ofrenda cuantiosas riquezas, las consultas al dios se ampliaron a doce por año. Además, Efeso fue declarado como territorio de paz y para sustituir los combates bélicos los griegos de distintos reinos desarrollaban allí competencias literarias y deportivas, las que andando el tiempo serían las Olimpiadas.

Las personas que se presentaban ante el Oráculo tenían que purificarse previamente en la fuente Castalia, que estaba en el Parnaso. Después sacrificaban un animal, por lo general una oveja, y cuando el peticionario estaba listo, la pitonisa realizaba una serie de ritos, entraba en trance y hablaba con palabras guturales de doble sentido.

El Oráculo de Efeso dejó de funcionar en el año 324 después de Cristo, cuando el emperador romano Constantino —quien al aliarse con los obispos cristianos convirtió el cristianismo en la religión oficial del imperio—, ordenó la destrucción del templo de Apolo, y los sacerdotes y la pitonisa fueron asesinados.

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