Juan Ambrosio Coe K.*
Los periodistas no deberían criticar a un atleta comparándolo con la conducta de otro, ya que no es un infante o adolescente. Han sido muy imprudentes algunas veces con el campeón “matador”, pues, ¿cuál sería la reacción de un joven ya adulto, que siendo bebé su padre lo haya abandonado y su padrastro lo adopte, educándolo y convirtiéndolo en profesional, y el padre al reencontrarse con su hijo comience criticando sus defectos?
Los medios de comunicación pueden influir al ciento por ciento en la construcción de una sociedad y en la formación y la destrucción de alguien. Si los periodistas no ven primero los aspectos positivos del individuo a quien se refieren, prejuiciándose negativamente, serán culpables a posteriori de los perjuicios morales y espirituales que se les causen al señalado. Pareciera que para hablar de los dotes, facultades y personalidades en términos positivos de un atleta, como que esperaran oferta de compensación, primero hablando mal del atleta, y provocándole.
Ante la situación señalada, es natural que el atleta reaccione negativamente como cualquier otra personalidad u honorable del medio nacional. Es lógico que cada quien manifieste su mundo exterior reaccionando conforme a sus y exclusivas manera de ser. La reacción de cada quien estará en dependencia de la capacidad de asimilar y de las perturbaciones históricas acumuladas en el archivo-memoria de la conciencia histórica de su vidas y de las sospechas de las personas quienes le plantean sus casos críticos o formas de dirigirle sus expresiones (directas y sin medírselas)
¿Quiénes son los periodistas que al ver los defectos al matador se le han acercado para aconsejarlo como amigo? ¿Por qué no tratan al campeón igual que a los afamados políticos, como a un personaje de la fama mundial que es?
Es un ciudadano al que no tiene que comenzársele criticando, sino halagándolo, respetándolo por su fama y orgullo mundial de origen nicaragüense. Hay que tratar a nuestros campeones: Matador, Búfalo, Adonis Rivas, Luis Pérez, etc., con respetabilidad para que ellos también lo hagan con los demás y no insultarlos con expresiones y preguntas.
* Educador