Raúl Chang
Oye amigo, digo sapiencia no paciencia. A escala de la aldea universal se gestan transformaciones radicales que a paso sostenido llevan a la humanidad hacia un caudal de conocimiento de insospechada magnitud, esto, porque las redes de la información van cubriendo paulatinamente el conjunto del planeta. Aún subsiste la brecha digital, pero los procesos de transformación distan mucho de haber finalizado, mucho menos los de índole académico. ¿Hacia dónde nos encaminamos? ¿Cómo y con quién podemos proseguir y orientarnos en el mare magnum tecnológico?
Investigación, desarrollo e innovación conocido en el argot popular científico-tecnológico como “i+d+i”, impacta directamente en la economía, política, educación entre otros. Evidencia la necesidad de vínculos que faciliten el proceso para obtener la savia que genera el conocimiento. Las nuevas generaciones de administradores, políticos, académicos y todos aquéllos que son parte activa de la responsabilidad de sacar adelante a nuestra Nicaragua; tienen a su disposición herramientas que los procesos de innovación ponen a disposición de todos.
Es importante evaluar las variables que expone Lewis en su ponencia, experiencia y conocimiento, determinadas por el tiempo que tiene un individuo de estar obteniendo información tácita. Ese tiempo, es simplemente un período de permanencia que determina directamente el grado de experiencia que adquiere, logrando alcanzar niveles de especialización en áreas específicas, por lo tanto queda claro que sumar experiencias nos lleva a acumular conocimiento.
Sapiencia muchachos, es la dirección correcta, les cuento algo, sí; en países asiáticos utilizan las llantas para hacer arrecifes artificiales y por consiguiente aumentan la masa biológica de sus costas y de esta forma sus pescadores obtienen mayor rentabilidad, no las queman porque contaminan el medio ambiente. Así usan e invierten mejor sus recursos y ayudan más a su país, logrando contribuir más a la equidad y distribución de la riqueza y desarrollando el capital humano en beneficios de todos. En las sociedades contemporáneas las actividades científicas y tecnológicas son parte integral del motor de crecimiento económico y fuerte catalizador de cambios estructurales. Sin embargo, aún estando conscientes de esto, no aprovechamos el capital de ciencia y tecnología que podría tener efectos inmediatos en la reactivación de las economías. El parque científico y tecnológico está perdido si no tenemos el apoyo para desarrollar las herramientas que permitan las transferencias que concilie los objetivos de manera que conduzca a desarrollar las acciones útiles que contribuyan al fortalecimiento de la comunidad. Las innovaciones involucran una serie de actividades científicas, tecnológicas, organizacionales, financieras, comerciales y metodológicas, que son utilizadas en pro del desarrollo de las capacidades humanas y la productividad empresarial.
Este tema es muy amplio, los invito a disertar en los diferentes enunciados que lo componen; sin embargo, por ahora no disponemos del espacio para sostener una adecuada discusión. Después de haber leído lo anterior quedaría totalmente satisfecho si ha quedado clara la posición que debemos tomar con responsabilidad histórica respecto a la ciencia, la tecnología y la innovación. Y seamos partícipes de la nueva cultura de desarrollo tecnológico.
El autor es secretario general del Conicyt