- Cambiaban los númerosoriginales al motor y chasis
- También están vinculados gestores que legalizaban las motos, los que operan en alrededores de la Dirección de Tránsito
Luis Alemán Saballos
La Policía del Distrito Tres allanó un taller de reparación de motocicletas, y decomisó cinco de estos vehículos, así como gran cantidad de repuestos que se encontraban en el domicilio del señor Ernesto José García Salazar, ubicado en el barrio Altagracia, de La Racachaca dos cuadras hacia el este, una al sur y media cuadra al oeste.
Con una orden de allanamiento y secuestro de bienes emitida por el Juzgado Séptimo de Distrito de Audiencia, los agentes policiales llegaron a las 6:00 a.m. de ayer sábado al taller de García Salazar y ocuparon las motocicletas que, según la Policía, tienen dudosa procedencia.
Según el inspector Francisco Paguaga, segundo jefe de Auxilio Judicial del Distrito Tres de Policía, las motocicletas tenían borrados los números originales del motor y el chasis y en su lugar habían grabado numeraciones falsas. “En ese taller se alteraba la numeración de los motores y los chasises de las motos”, explicó el oficial Paguaga.
En el lugar fue detenido Salvador de Jesús Uriarte López, por ofrecer resistencia al registro policial. En poder de Uriarte se encontraba la motocicleta Yamaha 125, placa 19-288, la cual también presentaba alteración en la numeración de motor y chasis.
“Podemos hablar de una banda de roba motos que realizaba su labor de forma muy compartimentada”, dijo Paguaga, quien explicó que el dueño del taller no fue detenido porque la orden del judicial era sólo de allanamiento y de embargo de bienes, no de detención.
PROCEDIMIENTO
Explicó que para cambiar la numeración original de las motocicletas, los falsificadores usaron los famosos troqueles. Pero el trabajo de troquelado no fue bien realizado, pues según el oficial, la impresión de los números es irregular.
La moto Yamaha DT-175, con placa 39-444, tenía la numeración de su motor alterada. “Se observó que sobre el número que originalmente era un tres, estaba sobreimpreso el número ocho, dijo Paguaga. Además, la moto había sido refaccionada, le pusieron un tanque que no era el original, lo mismo que otros accesorios como los amortiguadores, los guardafangos y el manubrio.
Otra motocicleta ocupada por la Policía fue la Yamaha DT, placa 38-206 que tenía los números del motor impresos de forma irregular. “Los números originales están en serie, pero están marcados de forma desordenada y eso es una muestra de que fueron alterados”, dijo el jefe policial.
También fue ocupada la moto 34-065 que estaba en poder de Ricardo Luna Flores, sin ser su propietario. La numeración de esta motocicleta estaba igualmente alterada, lo cual fue confirmado al cotejarla con la numeración que tenía su tarjeta de circulación.
Según Paguaga, todas las motocicletas y las piezas ocupadas serán remitidas al Laboratorio Central de Criminalistica, para determinar de manera técnica las alteraciones que sufrieron en sus motores, así como para verificar la numeración original. “De esa forma sus dueños las podrán recuperar”, dijo el oficial.
TRAS PISTA DE GESTORES
El inspector Francisco Paguaga, reveló que la Policía investiga a un grupo de gestores que operan en los alrededores de la oficina de la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional.
«Los gestores hacen cartas de venta, cesiones de derechos y otras escrituras, con sellos y con las firmas falsificadas. «Algunas escrituras de compra-venta que hemos analizado, indican que tienen sellos y firmas falsas», dijo Paguaga, quien asegura que estos gestores trabajan en coordinación con los roba motos y son los encargados de legalizarlas con las numeraciones alteradas.
LOS CIBER-CAFE
La Policía también descubrió que en algunos cíber-café se falsifican las tarjetas de circulación. Con un escáner copian los documentos originales y proceden a colocar las numeraciones falsificadas.