Cristianos

Ricardo Pineda Gadea* ¿Deben o no los cristianos involucrarse en la política? ¿es adecuado que un ministro de Dios se postule a la Alcaldía de su localidad? ¿debe un cristiano abstenerse de ejercer su derecho al voto? Ser cristiano es estar comprometido con la sociedad que nos rodea, si no somos sensibles a las necesidades […]

Ricardo Pineda Gadea*

¿Deben o no los cristianos involucrarse en la política? ¿es adecuado que un ministro de Dios se postule a la Alcaldía de su localidad? ¿debe un cristiano abstenerse de ejercer su derecho al voto?

Ser cristiano es estar comprometido con la sociedad que nos rodea, si no somos sensibles a las necesidades de quienes viven cerca de nosotros, ¿ante quién podríamos serlo? Si no amamos a los vecinos con quienes compartimos pobrezas y dificultades, ¿a quién amaremos?

Los cristianos debemos procurar que nuestros gobernantes sean personas de un comportamiento moral indiscutible, intachable, inmaculado. Es nuestro derecho ciudadano poder elegir y ser electos. Estamos acostumbrados a los políticos tradicionales que calculan que “la fama pasa y la plata queda”, a los que van de piñata en piñata y de botín en botín, por eso tenemos aversión a la palabra política, y creemos que todo aquél que se lanza en una aventura electoral es en busca de fortuna fácil a costa de todos los demás.

Este pensamiento no debe ser el argumento a esgrimir para justificar el abstencionismo. Ese error no enmienda los errores pasados. Tenemos que participar, elegir, buscar candidatos idóneos moralmente, de buena reputación, con valores familiares y vocación de servicio.

Insto a los ciudadanos a ir más allá, a escudriñar a cada candidato, a buscar a aquél que, despojándose de sus intereses personales y partidistas, se lance a trabajar por mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos en todo su período, como servidor público y no como político electorero. Seamos optimistas, busquemos con el corazón y el entendimiento abierto, el Señor proveerá de líderes a su pueblo. “Pedid y se os dará”, dice en su palabra, y yo le creo.

Si nos unimos en oración en cada población tendremos el alcalde que necesitamos. Debemos orar, pedir sabiduría del cielo, que nuestra escogencia sea agradable al Señor. Este año las cosas deben cambiar. La participación de cada uno hará la diferencia.

* Médico y Cirujano

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