- Científicos del CIRA y Fundación del Río advierten sobre amenazas internas para el río San Juan
- Mercaderes del oro y metales preciosos están solicitando explotar 50 mil hectáreas en las periferias del San Juan
José Adán Silva
El director del Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos, Salvador Montenegro, advirtió ayer que la amenaza de contaminación sobre el río San Juan, por trabajo de minería desde suelo costarricense, es menor que la amenaza de grupos mineros que en Nicaragua buscan concesiones para buscar oro en municipios cercanos al mencionado río.
Montenegro señaló que ha tenido información, de que desde hace años algunos grupos ligados a minería en Nicaragua, están sirviendo de testaferros de grandes transnacionales canadienses que, por medio de gestores nicaragüenses, buscan concesiones para explotar más de 50 mil hectáreas cercanas al río San Juan, en busca de oro y otros metales preciosos.
PREDICAR CON EL EJEMPLO
“Las gestiones (de las compañías mineras) están bien documentadas y el Gobierno sabe de ellas, porque las han aceptado por medio de las oficinas del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific)”, señaló Montenegro. El Mific es la instancia en Nicaragua que regula las concesiones mineras, con aval del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena.
“Aquí no hay coherencia entre lo que el Gobierno dice y lo que hace. Si vamos a condenar y criticar a Costa Rica por permitir que empresas mineras contaminen el río desde su territorio, empecemos dando el ejemplo y anulemos todas esas solicitudes de explotación de minería que el Gobierno ha aceptado”, expresó Montenegro, quien asegura tener conocimiento que subsidiarias de empresas canadienses, por medio de gestores nicaragüenses han solicitado permiso para buscar oro por medio de procesos de “cielo abierto”, que implican la utilización de toneladas de cianuro y mercurio.
“Se valen de abogados nicaragüenses sin escrúpulos, que gestionan miles de hectáreas para luego vendérselas a las transnacionales. Si siguen diciendo que hay que parar la contaminación desde Costa Rica, que inicien desde aquí y rechacen esas solicitudes criminales que acabarían con la vida del río y las reservas naturales”, denunció el director del Centro para Investigación en Recursos Acuáticos (CIRA), una institución científica de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
La denuncia del director del CIRA fue respaldada por Antonio Ruiz, director de la Fundación del Río, un organismo no gubernamental que vigila la vida y el desarrollo del río San Juan.
Según Ruiz, el Gobierno por medio del Mific viene presionando desde hace varios años a los alcaldes de los municipios ribereños, para que permitan estudios y proyectos de minería en sus territorios.
“Como la mayoría de los alcaldes se han negado, las autoridades han permitido estos estudios de forma clandestina. Lo que tememos es que de pronto aparezcan permisos por ahí, donde aprueben la explotación minera en el río. Si hacen eso, se nos acaba el río”, dijo Ruiz.
El ambientalista denunció que en la Dirección General de Recursos Naturales del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio DGRN-Mific, se encuentran al menos una decena de solicitudes de explotación minera en la zona fronteriza Sur, que superan las 50 mil hectáreas.
Según ese organismo, una de las solicitudes pertenece al señor Frank Mena Marenco, quien pide desarrollar una actividad minera en 786 hectáreas en San Carlos. La otra es de Zeneyda Rizo, quien solicitó explorar la presencia de metales preciosos en 36,482 hectáreas en la zona de Sábalos.
Las revelaciones sobre este tema se dan a raíz de un debate que se ha generado entre grupos ambientalistas de Nicaragua y Costa Rica, luego que el Gobierno de ese país autorizara a la empresa Industrias Infinito S.A., la explotación por diez años de una mina de oro en Cutris de San Carlos, una comunidad ubicada en la cuenca del San Juan.