Walter F. Pineda Úbeda
En recientes declaraciones el Presidente de la República mencionó entre sus logros la “solución a la crisis cafetalera”. Estoy todavía sumido en la crisis y me pregunto de qué solución habla el Presidente.
Con la quiebra de algunos bancos muchos cafetaleros quedamos endeudados y las juntas liquidadoras comenzaron a llamarnos para que nos presentáramos a revisar la situación. Muchos nos presentamos ante las juntas y, conscientes de que las deudas hay que pagarlas, hicimos arreglos para honrar nuestros compromisos. Sin embargo, muchos cafetaleros no hicieron ningún arreglo y soportaron la presión de los bancos acreedores, hasta que se permitió pagar con bonos y las deudas se redujeron hasta un 70 por ciento.
Hace poco un ex dirigente sandinista de la zona me dijo que ellos siempre aconsejaron a sus allegados que no hicieran ningún arreglo de pago, porque ya estaba todo listo para que se diera una especie de condonación de deudas. Entre los beneficiados no dudo que haya gente pobre y honrada que no pagó porque no tenía con qué hacerlo, pero estoy seguro que porque ya estaban advertidos muchos no pagaron, prueba de esto es que ni se deshicieron de sus costosos vehículos y algunos, incluso, han comprado otros nuevos.
En la actualidad, muchos de los que reestructuraron sus deudas ya perdieron sus fincas o están a punto de perderlas. Otros pagamos en intereses más del 30 por ciento del total de nuestra deuda y todavía debemos más del 80 por ciento del principal, más intereses. En lo personal no me molesta pagar lo que debo, al fin y al cabo eso es lo justo. Lo injusto es que no se hizo una revisión caso por caso para beneficiar solamente a los que no podían pagar y no a algunos que no es la primera vez que se benefician de estas situaciones.
Estos errores del Gobierno son los que paga el pueblo, porque ese “arreglo” en favor de muchos productores lo estamos pagando todos. Para rematar, el señor Presidente nos anunció por radio y televisión que por otro desacierto cometido por los genios megasalariados de su Gobierno, como es el caso de la reforma de pensiones, nos hará pagar otra cuenta más.
Pequeño productor.