Wilder Pérez R.
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Fetidez dela Tip Topa revisión
Wilder Pérez R.
Ante la ola de denuncias de la población de Masaya en contra de la empresa de pollos Tip Top, respecto a malos olores que emanan de esa industria, algunas instituciones ambientales se reunieron ayer, para determinar qué acciones podrían tomar.
Según el Procurador del Ambiente, Lisandro D’León, el total de quejas contra la Tip Top llegó a 23 en la última semana, por lo que se acumularon para tratarlas como una sola causa.
Los denunciantes piden una inspección en la empresa para solucionar el problema definitivamente, puesto que desde el año 2001 existía una resolución que aparentemente Tip Top incumplió, la cual consistía en que se tomaran medidas técnicas para no afectar a los habitantes aledaños.
Sin embargo, Hilda Espinoza, directora de Ambiente del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), aseguró que la inspección se realizó la semana pasada y que descubrieron las causas de los malos olores.
ORIGEN DEL MAL OLOR
“Identificamos que los olores vienen de cuatro hornos que sirven para procesar los servicios o subproductos del proceso de matanza, donde se sacan plumas, picos, patas y vísceras, también identificamos que el edificio tiene áreas de fuga de los olores”, afirmó Espinoza.
El Procurador aseguró que “la empresa ha incumplido con las normativas técnicas del medio ambiente, y por eso se dan nuevamente esos fuertes olores y nuevas denuncias”.Pero el principal argumento de defensa de la empresa es que ellos estaban ahí antes de que llegaran los pobladores aledaños, algo que fue defendido por Espinoza, a pesar que los habitantes insisten en que eso no es válido, porque no justifica la contaminación.
Iván Alemán, director del Silais-Masaya, dijo que antes de una próxima inspección, solicitarán los estudios de impacto ambiental de la empresa que urbanizó el área, y el de la Tip Top.
Espinoza aseguró que la urbanizadora sabía del problema, y que la Tip Top deberá trabajar con dos hornos a la vez, hermetizar el área de trabajo y elevar sus chimeneas, para evitar que los pobladores sientan los olores.