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SOPLÓN
En la columna pasada me preguntaba con qué moneda habrá pagado su libertad Byron Jerez. Un par de días más tarde el nuevo procurador, Alberto Novoa, se quejaba porque a Jerez se otorgaron los privilegios que el nuevo Código Procesal Penal establece para quienes dan información que permita la captura de alguien más importante. Novoa reclamaba que Byron Jerez fue y está siendo juzgado con el antiguo código que no establece esas consideraciones. Vaya, vaya. Técnicamente Jerez está libre por soplón. No hace falta ser muy inteligente para saber a quién quemó.
RUMORES
Sin embargo, resulta difícil creer que sea sólo por soplón que Jerez está libre. De ser así, serían mentiras los insistentes rumores que aseguran que Jerez pagó millones de dólares a cierto partido para lograr que lo dejaran libre. Y que este mismo partido se aseguró que un juez levantara provisionalmente las órdenes de captura contra algunos familiares de Jerez, para que éstos pudiesen entrar y salir libremente del país, para sacar y entregar las sumas de dinero acordadas. O sea, todo eso fue mentira, pues. Y nosotros que ya estábamos de mal pensados.
EL REGRESO DE NOVOA
Volviendo a Novoa. Su regreso está siendo igual de simbólico que su salida de la Procuraduría hace dos años. Cuando se fue, sabíamos que termina una era: “bajarle el gas” a la lucha contra la corrupción. Ahora, a su regreso, quisiéramos ver al viejo Novoa, aquel bravo león del caso Canal 6, y no a uno despezuñado y sin colmillos que sólo sirva para la foto de fin de curso.
ATLETAS
Los cinco atletas que desfilarán el próximo 13 de agosto en Atenas, durante la inauguración de los juegos olímpicos, parecen ser sólo el pretexto que encontraron algunos para irse de vacaciones pagadas al mediterráneo. Claro hubiese sido ya mucho descaro que desfilaran con nuestra bandera sólo los funcionarios de abdómenes prominentes que siempre van a estas actividades.
¡OJO!
La tragedia de Paraguay debería hacernos poner la barba en remojo y exigir que los lugares que concentran personas, ya sea por diversión, comercio o trabajo, tengan salidas de emergencia adecuadas. ¿Cuántas veces no se ha sentido como en una lata de sardinas en algún lugar? ¿Qué pasaría en ese sitio si hubiese un incendio o un terremoto?
METROCENTRO
¿Ya han salido por el pasillo “de emergencia” de los cines de Metrocentro? Pues, con frecuencia usan el lugar para evacuar las salas donde ha terminado la película y una sola sala la llena hasta no poder caminar, y para remate se han colocado unos baños a su lado que son todo un monumento a la falta de respeto. En los baños de caballeros se han colocado grandes espejos de tal forma que con la puerta abierta, como siempre están, todas las personas que obligatoriamente pasan por ese pasillo, niños y niñas incluso, observan a los hombres que en ese momento usan los urinarios. ¡Qué falta de sentido común Dios mío!