Gabriel Sánchez C.
La tendencia alcista que mantuvo el petróleo desde la semana pasada fue interrumpida ayer después que el presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se retractó de las declaraciones hechas el martes en las que advertía que la organización no tenía capacidad para frenar la subida de precios con un aumento de la producción.
Eso provocó una caída en el precio del crudo de 1.33 dólares por barril al cierre de la sesión de ayer. Con ello se logró que el precio del crudo pasara de 44. 15 dólares el martes a 42.82 dólares el barril.
Otro aspecto que según información de varias agencias de noticias influyó para bajar el precio del petróleo fue que ayer se anunció que aumentaron las existencias de gasolina en los Estados Unidos, y porque una de las cuentas de la petrolera rusa Yukos, había sido liberada, lo cual ayudaba aliviar su crisis financiera.
No obstante, antes que Purnomo Yusigiantoro, presidente de la OPEP, se retractara, en las sesiones de bolsa, el barril de crudo alcanzó los 44.25 dólares y también los 44.34 dólares.
En Europa, ayer el barril de crudo Brent sufrió un descenso de 94 centavos de dólar al cerrar en los 39.70 dólares por barril.
En los mercados existía una gran preocupación por el fuerte encarecimiento que ha registrando el petróleo, el cual se estima en 35 por ciento desde que se inició el año. Y lo peor es que podría seguir ascendiendo.
Detrás de la revalorización del petróleo se encuentran los temores de que pueda producirse en cualquier momento una interrupción o un descenso en el suministro del crudo ante los problemas que atraviesan países como Rusia, Venezuela, Irak o Nigeria.
La situación se complica por la demanda de países en crecimiento como China o la India, quienes necesitan mucho combustible para sus industrias.