Jorge Solís Farias.

Solís reitera su lealtad a Alemán

“No lo voy a abandonar jamás”, dice Jorge Loáisiga Mayorga El 24 de abril del 2002 Jorge Solís Farias, ex presidente de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel), salía de Nicaragua, vía terrestre, por la frontera sur. Destino: Costa Rica. Luego Panamá, Guatemala y posteriormente República Dominicana. Solís ahora dice que no estaba huyendo. Que […]

  • “No lo voy a abandonar jamás”, dice

Jorge Loáisiga Mayorga

El 24 de abril del 2002 Jorge Solís Farias, ex presidente de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel), salía de Nicaragua, vía terrestre, por la frontera sur. Destino: Costa Rica. Luego Panamá, Guatemala y posteriormente República Dominicana.

Solís ahora dice que no estaba huyendo. Que su salida fue por negocios, pero después se hizo un alboroto. Lo cierto es que por esos días la Corte Suprema de Justicia revocó las acciones del Tribunal de Apelaciones de Managua que habían dejado sin validez una orden de captura emitida por la entonces juez Vanesa Chévez, por la acusación de cohecho y fraude hasta por ocho millones de córdobas, que le había interpuesto el empresario cubano-americano, Ricardo Mas Canosa.

A eso se sumó el hecho de que para ese tiempo, el Departamento de Estado le notificó que su visa de ingreso a Estados Unidos había sido revocada por ser sospechoso de actividades de lavado de dinero, junto a otros ex funcionarios del Gobierno de Nicaragua.

A Solís también se le acusó por fraude contra Enitel por las notas crédito en el caso de los “checazos de Enitel”.

Después vino la acusación que presentó el procurador Francisco Fiallos contra una docena de ex funcionarios del gobierno de Arnoldo Alemán por lavado de dinero en el caso de la “huaca”.

La juez Juana Méndez recientemente declaró nulo todo lo actuado en contra de Solís por considerar que fue juzgado doblemente, pues ya había sido declarado inocente por los mismos delitos por un tribunal de conciencia en el Juzgado Tercero de Distrito del Crimen, donde se ventiló el caso de “los checazos de Enitel”.

¿Cómo se siente con este regreso?

Feliz. Contento porque éste es mi país. Por cosas de la vida y circunstancias he tenido que vivir mucho fuera del país. Generalmente ha sido de manera voluntaria y no como esta vez involuntariamente.

¿Qué hizo en este tiempo?

Trabajar.

¿En qué?

De todo.

¿Su ingreso a Dominicana cómo fue?

Cuál ingreso a Dominicana. Vos me llegaste a buscar a mí, me contaron.

Entonces nunca estuvo en Dominicana.

Yo no sé si estuve o no estuve. Yo tengo que respetar la mano de la gente que me ayudó. Yo estuve en varios países y todos los respeto porque me dieron la mano en momentos difíciles. Una vez todo mundo me quedaba viendo en un aeropuerto y yo no sabía porqué, y era que estaba en primera plana de los periódicos.

Usted estaba prófugo de la justicia.

La verdad es que yo nunca me sentí prófugo de la justicia, ni nada por el estilo. Yo dije una vez que era prófugo de las injusticias, porque someterme a una justicia donde el mismo Procurador Penal, el licenciado Lara dice que se manosea la justicia, entonces para qué me llevó a una justicia que no cree.

¿Entonces usted no cree en la justicia?

No. Yo no digo que no creo, pero que un procurador diga que no cree, que es una justicia manoseada, dividida, yo no sé para qué me llevó él a mí a esa justicia que no cree. Hay cosas contraproducentes que yo no estoy para estar jugando porque la libertad es un derecho sagrado.

¿Se considera usted inocente?

Yo siempre supe que era inocente. Lo sostenía y lo sostengo. Pero cuando nadie te quiere creer, entonces qué podés hacer.

¿Cómo se produjo su salida de Nicaragua? Usted se va aproximadamente dos días después de que capturan a Byron Jerez y estaba pendiente una orden de captura por el caso de Mas Canosa.

No. Contra mí no había nada, lo que se dio ese día es que se armó un escándalo porque el Departamento de Estado de los Estados Unidos decidió suspenderme la visa norteamericana. Yo incluso di declaraciones que a mí no me molestaba.

Pero la Corte Suprema de Justicia había revocado…

No, nooo, no es así, la Corte había mandado de regreso el expediente, manteniendo la sentencia de libertad a mi nombre porque yo le gané a Mas Canosa en la Corte de Apelaciones. Estando yo en la frontera nicaragüense pasé como una hora esperando que me dieran mi pasaporte. Estaban consultando que si tenía orden de retención.

¿Usted se fue en su vehículo?

Yo me fui en mi vehículo, pero como al otro lado iba a hacer una novación de ganado en Liberia, Costa Rica, con un amigo mío, lo tenía programado desde hacía tres días, da la casualidad que todo se me junta, la suspensión de la visa, el escándalo que hace Mas Canosa, pagado me imagino yo.

Pero la juez dijo que había que cumplir con la orden de captura.

Yo no sé en qué periódico de hoy (ayer) sale que cuatro meses después es que me inician un proceso a mí.

Sí, pero la orden que estaba vigente es por el caso con Mas Canosa.

No. No, no, no estaba vigente.

En esos días la Corte Suprema de Justicia suspendió el acto mediante el cual el Tribunal de Apelaciones había declarado nula la orden de captura que había emitido la juez Vanesa Chévez.

Ésa fue la interpretación, pero la verdad es que se llegó a la verdad. No me hubieran dejado salir. No me dejan salir. Había que agarrarme, por qué, porque estaban montando un show y yo era uno de los artistas. Yo siempre decía en los juzgados, cambien de payaso, este circo está aburrido. El mismo payaso toda la vida. Si no era Byron, era Alemán, cuatro, cinco payasos.

¿Y ahora qué piensa de todo esto?

Primero le doy gracias a Dios de poder estar tranquilo como estoy con una absolución total, con un sobreseimiento definitivo. Yo siempre dije, primero fue el caso de Petronic, me absolvió un juzgado, después me volvieron a juzgar por las mismas cosas, las notas de crédito en Enitel , y yo siempre me preguntaba por qué no agarran a los demás que compraban notas de crédito. Ustedes mismos las compraban a cambio de publicidad que le hacían al Gobierno.

¿Pero en el caso de las notas de crédito de Petronic y Enitel, quedó demostrado que el dinero fue a parar a cuentas de Byron Jerez?

Okey, pero eso pregúntenselo a Jerez. A mí me pueden preguntar don Jorge Solís, usted qué hizo con el dinero. Yo agarré un cheque de la empresa que yo dirigía y lo entregaba a cambio de una nota de crédito que la aplicaban a los impuestos de la empresa que yo manejaba.

¿El culpable es Jerez?

Yo no sé quién es el culpable. Yo no soy juez.

Pero el dinero fue a parar a cuentas de él.

Eso pregúntenselo a él. ¿Por qué iban a parar a sus cuentas? El que puede responder es él no yo. No me pregunten a mí.

Decía don Pedro López Calero, el financiero de Enitel en los juzgados, que esos cheques no pasaban por la contabilidad.

Te voy a explicar cómo era eso, cuando a vos se te llamaba era por la confianza, porque ésas son cosas de confianza, que no se llamaba al empleado de la contabilidad para vender las notas de crédito, como no se hacía con otras compañías, llamaban a los gerentes. Nicaragua entera compró notas de crédito.

Era un asunto de confianza, pues.

Claro.

Pero además en algunos casos, como el de Arnoldo Ríos, que es socio de una sociedad llamada Mágica, S.A., él dice que nunca recibió más de un millón de córdobas que se pagaron con cheques de Enitel, negociados con notas de crédito.

Sí , pero todas esas preguntas no son para mí. Son para don Byron Jerez, o para el señor Ríos. ¿Por qué? Porque simplemente me entregaban un documento, que si a la hora de aplicar los impuestos me hubiera dicho la Dirección General de Ingresos que no son válidas, que son robadas o que son falsificadas, yo demando a Byron Jerez.

En el caso de los contratos con Pablo Beteta, la Contraloría General de la República emitió una resolución en la que presume responsabilidad penal.

Vos tenés toda la razón. Se presume. Pero por qué se presume contra Jorge Solís y no contra el hombre que firmó los contratos. Enséñenme un contrato firmado por mí. Yo lo que hice fue darle seguimiento a los contratos aprobados previamente en junta directiva a don Gabriel Levy, para que los firmara con Pablo Beteta. Unos contratos que había reclamos del Mitch, de esto, de lo otro, más la cuestión que exigía el Banco Mundial que se redujera el personal, y Pablo Beteta, tengo entendido es un hombre que todo mundo consulta en el ámbito laboral.

La Contraloría también declaró en una de sus resoluciones que fueron ilegales los 60 mil dólares y los 291 mil córdobas que le dieron como indemnización.

Yo fui a trabajar a una empresa privada con acciones del Estado. Para probarte eso que te estoy diciendo, el actual Ministro de Salud, doctor José Antonio Alvarado, fue el que hizo la escritura de constitución de esa sociedad. Cuando el presidente Alemán me invitó a trabajar, yo le dije que no me interesaba trabajar para el gobierno, porque no me podían pagar lo que yo valía.

Hablando de Arnoldo, ¿ya lo visitó, lo ha llamado?

No hombre, no puedo. Yo hablé con María Fernanda. Ella me transmitió que estaba encantado que yo estuviera aquí de regreso. Ella me transmitió que para poder irlo a ver tenía que tramitar un permiso y lo estoy gestionando. Para mí es un gesto normal ir a ver a un hombre que me dio la mano. Yo no lo voy a abandonar jamás.

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