- La víctima presentaba tres heridas de arma blanca en el cuerpo y fue encontrado a poca distancia de su casa, con las vísceras extraídas
- Los celos podrían haber sido las causas del crimen
Carlos Martínez Morán
En medio de un charco de sangre amaneció el cadáver de Alexander Miranda Bermúdez, ultimado la madrugada de ayer en el barrio Américas Dos.
El cadáver presentaba una herida profunda de aproximadamente diez centímetros en el abdomen, aparentemente realizada con un machete, una estocada en la espalda y otra en el pecho, informaron personas que residen cerca del sitio donde el joven, de 27 años, cayó muerto.
Miranda Bermúdez intentó llegar a su casa después de ser herido, pues las personas que lo encontraron a eso de las 5:00 a.m., pudieron observar un rastro de pisadas con sangre en un área de casi ochenta metros lineales.
Su mamá, María Inés Bermúdez González, de 53 años, informó que la noche del viernes su hijo le indicó que iría a pescar al Lago de Managua en compañía de dos amigos, Juan Alberto Andrade Montes y otro a quien identificó únicamente como Norvin. Ambos fueron trasladados por una patrulla policial al Distrito Seis como parte del proceso de investigación del caso.
Según la señora, su hijo no tenía enemistades.
VIOLENTO ALTERCADO
La Policía del Distrito Seis informó que aparentemente Alexander Miranda Bermúdez fue herido con arma blanca durante un altercado que sostuvo con una persona al momento en que ingería licor con unos amigos.
Esa hipótesis no la han confirmado, pero de acuerdo a la investigación preliminar, es una de las que más se acerca a la posible causa de este sangriento suceso ocurrido a eso de las 3:00 a.m. de ayer. Un adolescente fue llamado a declarar en el caso, se cree que es clave.
CINCO CAPTURADOS
La Policía del Distrito Seis investiga a cinco jóvenes habitantes del barrio Américas Dos, porque se sospecha que entre ellos está la persona que pudo haber dado muerte al joven Alexander Miranda Bermúdez. Sin embargo, hasta ayer por la tarde todavía los investigadores no habían podido determinar con claridad al autor del crimen.