Amadeo Albuquerque Lara
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Errores gramaticales comunes en los periódicos
Amadeo Albuquerque Lara
Los errores más comunes en la prensa escrita y otro medios de comunicación tienen su origen en la imitación léxico-sintáctica de otros periódicos a nivel local o internacional, aunque al hacerlo se caiga en errores. El periodista debe mantenerse al día no sólo en la técnica periodística como tal, sino con la redacción; para lo cual la sintaxis y el léxico son imprescindibles. He detectado algunas faltas léxico-sintácticas, pero quiero hacer énfasis a las referidas al uso del pronombre “mismo” y las preposiciones.
Uno de los casos que observé es la incoherencia sintáctico-semántica debido a la impropiedad del pronombre “mismo”. En una noticia de sucesos, apareció el párrafo que sigue, el cual es totalmente incoherente: “‘Al momento de los hechos la niña tenía 12 años y no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado, al punto de quedar embarazada’, señala en la sentencia condenatoria el judicial, misma que fue tomada como agravante”. Al respecto, hay que señalar dos cosas. La primera es que, según el pronombre “misma”, es la sentencia condenatoria del judicial la que fue tomada como agravante, pues la frase “sentencia condenatoria” está dentro del dominio sintáctico de la palabra “misma”. Como buenos lectores, sabemos que la agravante es que el violador dejó embarazada a la menor y no la sentencia del judicial. La otra incoherencia se produce después de la coma, en donde el periodista inserta la frase, al punto de quedar embarazada. La oración inicial debe escribirse así: “Al momento de los hechos, la niña tenía 12 años; por lo cual no se puede hablar de consentimiento o voluntad de la menor para sostener relaciones sexuales con el acusado. La situación se complica, al quedar la menor embarazada, lo cual tomó como agravante la sentencia judicial”.
Estos errores suceden cuando algunos periodistas toman ciertas palabras, nuevas o anticuadas, como comodines. Una de estas palabras anticuadas es la forma “misma”. El uso de este pronombre exige el artículo definido “el”. De manera que siempre debe escribirse o decirse: “El mismo, la misma, los mismos, las mismas”. Digo que la forma “misma” es anticuada, porque actualmente se usa el pronombre relativo “que” y no mismo o misma y sus plurales. La misma, y sus plurales, funcionan como anáforas y no como pronombres relativos; por lo tanto, mismo, misma y sus plurales, están fuera de uso.
Otro ejemplo de redundancia pronominal, por cuanto se duplica la función al poner juntos los pronombres mismo y que, pronombres que ejercen la misma función en ese contexto es -copio el párrafo completo para que se note la incoherencia-: “El lema de la campaña será 25 aniversario al servicio de la comunidad. Cada día un acto de heroísmo. La ley está siempre de tu lado”, mismo que ayer fue dado a conocer en un acto al cual asistieron jefes policiales y representantes de diferentes sectores de la sociedad, así como Miss Nicaragua, Marifely Argüello”.
El pronombre “mismo” en sintaxis generativa se conoce como anafórico; es decir, se refiere a un antecedente que debe estar dentro del mismo dominio sintáctico; sin embargo, el pronombre mismo debe ser actualizado por el artículo “el”. Por lo tanto, el antecedente “lema” no debe estar separado por punto. En este caso, la palabra “mismo” está después de dos oraciones independientes, lejos del dominio sintáctico. Es decir, la palabra “mismo” no pertenece a la oración en que aparece su antecedente. Por lo tanto, el periodista debió haber iniciado una nueva oración, al terminar la cita del lema. Esto hubiera evitado el error que señalo. La nueva oración debió ser: “El lema fue dado a conocer ayer en un acto al cual asistieron jefes policiales ….”
Otro párrafo que contiene el mismo error es el siguiente: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, misma que pasa a un segundo plano de cara al compromiso del 2 de octubre”. En este ejemplo, lo único que cabe es “la cual” en vez de misma, y suprimir “que”. Hubiera sido mejor escribir: “A pesar de esta rivalidad, Mayorga reconoció que existe cierta amistad entre ambos, la cual pasa a un segundo plano en vista del compromiso…”
Debo aclarar que la palabreja mismo, sin el artículo sustantivador o nominalizador, no se usa en ningún caso. Se trata de una sintaxis arcaizante. En su lugar deben utilizarse cualesquiera de las variantes del pronombre relativo: que, cual, el cual, la cual, etc. El error al emplear mismo es tan grande, como sería “cual” en vez de “el cual” o “la cual”.
No menos común es la utilización de la preposición impropia, según el régimen preposicional. El uso de preposiciones es propio de las lenguas naturales. En el idioma español las preposiciones tomaron mayor fuerza al desaparecer el sistema de casos del latín. Sin embargo, su empleo resulta complicado para la mayoría de profesionales, ya no digamos de los menos escolarizados. Hay verbos y también sustantivos que deben emplearse con determinadas preposiciones. Por ejemplo: “basarse en”, “arrepentirse de”, “investigar a”, “estar de acuerdo con alguien”, “en conmemoración de un acontecimiento”, “con base en”, etc. Ignorar este régimen preposicional es vergonzoso para quienes el escribir es su profesión. Veamos algunos casos.
En las siguientes noticias hay violaciones del régimen preposicional. En la primera se lee lo siguiente: “Ésta es una de las principales actividades que la Policía Nacional emprenderá, en conmemoración al 25 aniversario de su fundación…” El régimen preposicional nos obliga a utilizar la preposición “de” después del sustantivo “conmemoración”, máxime si éste está precedido de la preposición “en”. El titular debe leerse: “… en conmemoración del 25 aniversario…”
En otra noticia, encontramos la sustitución de una preposición por otra errónea. “Tras señalar que “estamos investigando (a) todos los niveles y hemos separado de nuestra institución policial también a policías de alto nivel”. El periodista o el corrector de pruebas insertó la preposición “a” entre paréntesis; sin embargo, en este caso debió ser la preposición “en”, pues no se investigan los niveles, sino a los culpables. La oración debe interpretarse como que “estamos investigando a los culpables en todos los niveles…”
Una tercera noticia contiene otra violación frecuente entre periodistas y otros profesionales: “A su criterio, la relación con la comunidad es uno de los logros más importantes de los 25 años, lo que les ha permitido alcanzar una mayor efectividad en relación a otras policías de la región”. El régimen de las preposiciones debe observarse fielmente. Cuando se forma la frase: “en relación con”, no hay otra alternativa. No debe escribirse “en relación a”; pues las personas y las cosas se relacionan “con” otras personas u otras cosas. Las personas no se relacionan “a” las otras personas ni las cosas se relacionan “a” las otras cosas.
Así, podría continuar señalando ejemplos, pero me bastan estos pocos para demostrar que existen problemas de redacción entre profesionales que debieran sentar ejemplos de buen uso de nuestra lengua. La mayoría de estos errores se dan al poner los relativos muy alejados de su antecedente, al no emplear las preposiciones adecuadas, al utilizar el gerundio como adjetivo y al emplear palabras arcaicas o que van en contra del régimen sintáctico. Las radioemisoras, televisoras y diarios nacionales debieran preocuparse por mantener actualizados a sus presentadores y a los periodistas que colaboran en la redacción de noticias, reportajes o artículos de opinión. La organización de seminarios o talleres es una manera de prepararlos en el campo de la gramática y la semántica.
El autor es especialista en Lingüística.