En letra pequeña

Fabián [email protected]

PANTALONES

Al Gobierno en general, y a Pedro Solórzano en particular, le ha faltado pantalones para arreglar de una vez el descalabro de la Carretera a Masaya. Si usted contrata a alguien para que le construya su casa, arreglan un precio y luego aquél muestra incapacidad para cumplir con lo acordado… ¿qué hace? ¡Lo corre! Y si hay multas o demandas por perjuicios, pues las ejecuta. Así funcionan las cosas.

¿Y EL CASTIGO?

En una entrevista que hice hace un par de meses al ministro Solórzano, éste dijo que aplicaría las sanciones que contempla el contrato si Hispánica, la compañía española que construye la carretera, continuaba retrasando el proyecto. Pues bien, la compañía ha seguido en las mismas y hasta ahora no hemos conocido de sanción alguna, y la principal carretera de Nicaragua sigue ahí… despellejada. Una tortura para los 25 mil vehículos que la circulan diariamente, incluyendo al presidente Bolaños entre ellos.

FRESCURA

El domingo pasado no había una sola persona trabajando en esa carretera. Es que Hispánica no sólo va atrasada en la construcción sino que no se le ve haciendo algún esfuerzo por ponerse al día. Ese es el problema cuando se le otorga trabajo a alguien por razones distintas a su competencia y profesionalidad. Y me refiero a cuando se escoge a una empresa porque pagó coimas, o porque en ella trabaja algún amigo o familiar de alguien importante o simplemente porque fue recomendada por quienes prestaron el dinero.

DOBLE DAÑO

Aquí hay un asunto que no ha quedado suficientemente claro. Es cierto que España puso el dinero, pero no es donación, es préstamo. Es cierto que lo vamos a pagar a plazos suaves, pero hay que pagarlo. Por lo tanto, no podemos permitir que por la incapacidad de unos y la falta de pantalones de otros terminemos siendo doblemente perjudicados: uno, por la charanga que se haga con ese préstamo que al fin y al cabo tenemos que pagar, y dos, porque nos dejen la carretera peor de como la encontraron.

PATIO TRASERO

Es justo que Nicaragua pida algo a cambio de los misiles que destruye por solicitud de Estados Unidos. Primero, hay que tener claro que como país no deberíamos tener ningún interés en destruirlos. Es más, siendo prácticos, es muy poco lo que Nicaragua gana, por ejemplo, cuando su policía o fuerza naval detiene un gran cargamento de cocaína en el mar. Esa droga va a Estados Unidos no a nuestro país. Sin embargo, también es cierto que ante el crimen organizado debemos estar unidos y Nicaragua no puede dejar de realizar esas funciones. El punto al que quiero llegar es que Estados Unidos debe reconocer el gran servicio que le prestamos y no creer que es sólo responsabilidad nuestra servirle de policía en éste, su patio trasero.

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

¿Por qué hay un extraño consenso entre Gobierno, arnoldistas y sandinistas para que Byron Jerez ande libre y sin que nadie reclame? ¿La Iglesia Católica de Nicaragua es cómplice o rehén en la estrategia electoral del FSLN?

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