Campesinos aguardan, sobre la carretera a Rancho Grande, a que el Gobierno les facilite los medios para sobrevivir.

Campesinos a la intemperie

Esperan que el Gobierno cumpla con la entrega de semillas, herramientas y viviendas Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /MATAGALPA Unas 44 familias campesinas, beneficiarias de los denominados Acuerdos de Las Tunas, permanecen a la intemperie a la orilla de la carretera, en el sector conocido como Santa Rosa, en el límite municipal entre Rancho Grande y […]

  • Esperan que el Gobierno cumpla con la entrega de semillas, herramientas y viviendas

Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /MATAGALPA

Unas 44 familias campesinas, beneficiarias de los denominados Acuerdos de Las Tunas, permanecen a la intemperie a la orilla de la carretera, en el sector conocido como Santa Rosa, en el límite municipal entre Rancho Grande y Waslala, este último en el Atlántico Norte.

Los obreros aguardan a que el Gobierno les cumpla con la entrega, medición, lotificación y posterior titulación de las parcelas familiares que prometió venderles al suscribir con sus representantes los denominados Compromisos de Solidaridad para el cumplimiento de los Acuerdos de Las Tunas, el 28 de mayo pasado, después de intensas jornadas de protestas campesinas, que incluyeron tranques sobre la Carretera Panamericana.

GOBIERNO NO HA CUMPLIDO

Según los campesinos, el Gobierno no les ha cumplido con la entrega de semillas y herramientas para cultivar las parcelas que les prometió y tampoco con un programa de viviendas que se ejecutaría a través del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur)

Por más de un mes y medio, los campesinos sostuvieron un plantón a la orilla de la Carretera Panamericana, precisamente en la comunidad Las Tunas, entre Darío y Sébaco, de donde el 16 de junio pasado se desmovilizarron hacia varias fincas en los municipios de Rancho Grande, El Tuma–La Dalia, San Ramón y Matagalpa, donde se crearían las parcelas familiares.

Desde que se desmovilizaron de Las Tunas, las 44 familias llevan más de un mes en el sector de Santa Rosa, donde construyeron champas con plástico negro que les entregó el Gobierno al momento de su desmovilización.

Don Silvano Pérez García sostuvo que están a la orilla de la carretera porque “a nada vamos a ir allá (a la finca) porque tendríamos que estar trabajando… no nos han dado las tierras y ya deberíamos de estar socolando (quitando el monte) los terrenitos para la siembra”.

Además, don Silvano explicó que para entrar a la finca deben cruzar a pie el río Yaoska, al límite con Waslala y “es muy trabajoso cruzarse, además que el Gobierno dijo que desde que nos venimos de Las Tunas íbamos directo a las parcelas y hasta hoy no han venido a darnos las tierras”.

Por su parte, la señora Leslie Pérez Zeledón, junto a su esposo y dos niños, también está a la orilla de la carretera y aseguró que aunque entren a la finca “estaríamos igual que aquí porque siempre tendríamos que dormir debajo de esos plásticos”.

“Mientras que aquí estamos un poquito más seguros porque si se nos enferma un niño no tenemos que cruzarnos el río para volver para atrás y llevarlo a que lo atiendan los médicos”, agregó.

ALIMENTOS POR TERMINARSE

Los campesinos que están en Santa Rosa se mostraron preocupados porque el Gobierno les dio paquetes de alimentos para que subsistieran por un mes y este plazo ya se les cumplió, por lo que aseguraron no tener qué comer.

“Ya sólo tenemos un poquito y las familias que tienen varios niños ya no tienen qué darles”, dice doña Leslie, asegurando que temen quedarse sin alimentos porque el Gobierno “no da señales de vida”.

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