Mirna Velásquez Sevilla
La denuncia que la Procuraduría General de la República (PGR) instó contra el ex banquero Haroldo Montealegre Lacayo, por violación de secretos, concluyó ayer con una resolución del juez Tomás Cortés, en la que declaró nulo todo lo actuado y ordenó archivar el caso.
Montealegre Lacayo fue investigado por la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), de la Policía Nacional y responsabilizado por la sustracción de un documento interno de la PGR, referido a una litis con algunos accionistas del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), el cual fue publicado sin autorización de la dirección superior de la PGR. El hecho provocó la suspensión de las procuradoras Diana Avendaño y Carolina Vásquez.
El procesado invocó normas referidas al derecho que tiene toda persona de conocer toda información que sobre ella hayan registrado las autoridades estatales, al derecho a expresarse libremente, al igual que el derecho a la información veraz y a la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas.
“Esta autoridad considera que efectivamente los derechos invocados por el recurrente (Montealegre) se encuentran consagrados en (…) la Constitución Política de la República Nicaragua. (…) Si la Constitución Política garantiza el ejercicio legítimo de un derecho, la conducta que lo ejerce no puede ser considerada prohibida”, refiere el Juez Séptimo Local del Crimen, Tomás Cortés.
“De la relación de los hechos y por las características del documento publicado que a su vez fue desvirtuado por el mismo Procurador General por la Ley (Víctor Manuel Talavera), en un comunicado que refiere que el contenido del documento no constituye de manera alguna la posición de la PGR en el litigio en cuestión ni su contenido está avalado por esa institución, el suscrito juez estima que no concurre uno de los elementos característicos del tipo penal descrito como es la lesión al bien jurídico protegido”, añadió Cortés.
El juez consideró, además, que los hechos no ameritan iniciar o proseguir una acción penal, por lo que declaró nulo todo lo actuado.