José Anastasio Carrillo Zeledón
Con respecto a la inquietud de ciertos medios de comunicación para evidenciar “el verdadero” sentimiento, no solamente en la ceremonia religiosa sino del acto histórico y político del 19 de julio, quiero decir lo siguiente:
La ceremonia religiosa, la santa misa, por su misma naturaleza teológica y sacramental, no es un acto de piedad, no es un mitin y no es un acto político-social. En la misa el cuerpo y la sangre de Jesucristo se entrega para el perdón de los pecados. El significado de la misa no varía, tampoco su poder santificante, estén quienes estén en la misma.
La misa del 19 de julio cumplió los requisitos religiosos necesarios, pues habían un templo, los sacerdotes de Dios consagrados, la ofrenda perfecta al Padre y el pueblo de Dios. Y aunque también estaban personalidades de la vida económica, política y militar de la nación, ellos son parte del pueblo de Dios.
El acto cobra mayor significado si lo contemplamos a la luz del redimensionamiento de este perfecto sacramento por parte del Vaticano. De manera que solamente los hombres que estuvieron presentes y el pueblo de Dios que a través de los medios unió su fe y corazón en esta ceremonia de reconciliación estando Dios vivo como testigo, y Dios en su infinita misericordia, sabrán si el arrepentimiento humano fue o no fue sincero.
En segundo lugar, el acto número dos es igualmente legítimo, porque se trata de una verdad histórica en el que testigos y protagonistas conmemoraron esta fecha y donde el pueblo patriótico quiso rendir tributo a tan magnífico acontecimiento. Este segundo acto de alguna manera no fue tan consecuente con el acto primero, ya que faltaron algunos de los personajes de la vida nacional que debían estar allí.
En fin, se trata de un acontecimiento que tiene dos componentes esenciales: una reconciliación ante Dios y los hombres de todos los nicaragüenses, y una voluntad sincera de enfrentar los problemas nacionales dentro de esta lógica y dentro de esta mística, después de hacer un balance sereno de los aciertos y errores.