Edgardo Jiménez López
El gobierno acaba de regalar a los buseros 40 millones de córdobas por el alza del combustible. También los exoneró del pago de impuestos por repuestos, llantas y otros.
Ellos, los buseros, no pagan impuestos, no compran nuevas unidades, no exigen a su personal que sea respetuoso con los usuarios. Pero los demás nicaragüenses sí tenemos que pagar el combustible caro y todos los impuestos, incluyendo los de los repuestos.
Estos mismos transportistas fueron los que se llevaron los buses nuevos de Enabus y no se sabe si los pagaron o no, porque esa empresa era del pueblo, no del gobierno sandinista.
¿Será que si todos los automovilistas del país nos declaramos en huelga porque el combustible está caro, pudiéramos recibir 40 o más millones de córdobas y de paso no pagar impuestos, como los buseros?
Con el dinero del pueblo no se puede jugar, ni siquiera para calmar a los virulentos buseros a los que ninguna autoridad controla y siguen matando gente en las calles.
Como los buseros consiguieron lo que querían, no tardan en salir los maestros, Fetsalud, construcción, estudiantes de la universidad y todo el que crea que puede doblarle el brazo al Gobierno con sólo hacer un paro.