- Ayudan a eliminar las toxinasde la piel, propician la regeneración de células en el cutis y además son hidratantes
El cutis forma parte las zonas más sensibles de nuestro cuerpo, por ello se debe tener mucho cuidado al realizarnos un facial. Para Ruth Benedetto, de Excellent Beauty Salón, los lugares indicados para hacer un facial son aquéllos que cuentan con un espacio exclusivamente para ese fin. Es decir, deben contar con una camilla especial, toallas blancas esterilizadas, guantes y algodón.
Según Benedetto, un facial es un tratamiento cosmetológico que tiene como finalidad limpiar, tonificar y humectar la piel del rostro a través de métodos como las mascarillas naturales, exfoliaciones o cremas especiales que renuevan las células superficiales del cutis.
“Partiendo de esta definición, se toman en cuenta los cuidados profesionales, ya que ese proceso de renovación celular, sino se tiene precaución con la técnica empleada, podría infectar algún barro u espinilla”, dice.
Por su parte, Ossiel Herrera, quién además de ser estilista profesional, posee amplia experiencia en el ramo de la estética, puntualiza que los faciales son una forma de mantener el cutis firme y terso.
“Todo profesional de la estética antes de practicar una limpieza facial, debe hacer una valoración del tipo de piel que tiene la persona y dependiendo si es piel seca, mixta o grasosa, se procede a realizar el tratamiento”, enfatiza Herrera.
Por ello, la recomendacion que ambos especialistas hacen a las personas que tienen un cutis con evidentes muestras de problemas, es acudir primero a un dermatólogo. “Los médicos harán un diagnóstico especial para tratar infecciones que no se curan con un facial, porque debe quedar claro que una limpieza facial no es un tratamiento para eliminar problemas en la piel como un acné profundo, candidiasis, herpes, entre otras”, enfatiza Herrera.
LAS TÉCNICAS PARA UN FACIAL
Existen diferentes formas de hacer un facial. Entre ellas se puede realizar con un cepillo rotor o al vapor. Ambas técnicas son efectivas. La intensidad del cepillo rotor es utilizado de acuerdo al tipo de piel, ya que para pieles secas se utiliza una intensidad menor, no así con la pieles grasas en donde se aplica un poco más de intensidad.
La técnica al vapor o sauna facial, se adapta al contorno de la cara, después de unos segundos se comienzan a abrir los poros, con lo cual permite eliminar las toxinas y agentes libres que se adhieren al rostro.
LOS BENEFICIOS
Eligio Aguirre, estilista y experto en estética afirma que los faciales proporcionan al rostro una piel limpia y reluciente. Suavidad e hidratación para las zonas más golpeadas por el sol. “Permite que el proceso de renovación celular sea más efectiva, logrando que las impurezas se acumulen y comiencen a crear barros o espinillas negras comunes en los bordes de la nariz”.
ELECCIÓN CORRECTA
Antes de someterse a un facial
Higiene:Cerciórese de que el local esté debidamente limpio. Toallas esterilizadas, esponjas nuevas, algodones preservados, mantillas limpias.
Comodidad: Camilla reclinable donde se sienta cómoda y relajada.
El profesional: Puede ser la cosmetóloga o una persona entrenada. Debe tener guantes limpios para tocar el rostro, así como un atuendo indicado, ya sea batas o chaquetas especiales.
Cerciórese: No permita que la persona encargada de hacer el facial, sea la misma que haga pies o manos.
Maquillaje: Usar maquillaje después de un facial se puede pero no se debe, ya que con el facial se pretende dar un respiro a la piel y a su vez hidratarla.
Periodicidad:La frecuencia recomendable para hacerse un facial es de una a dos veces al mes. Hacerlos contínuamente puede resecar su piel.