- “He tenido a niños de diferentes edades, desde recién nacidos hasta adolescentes de 18 años, con diferentes problemas, pero sí he notado que son niños que carecen de mucho amor y eso es lo que más tengo para darles”, dice esta mujer rivense que está al frente de uno de los 12 hogares sustitutos
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/RIVAS
Hace dos años doña Eva recibió una visita inesperada, una niña de unos seis años con una realidad impactante: había sido removida de su hogar porque uno de sus progenitores la quemaba con papel en diferentes partes del cuerpo y anteriormente, al parecer, había sido abusada sexualmente.
Esa ha sido la situación que más ha impactado a doña Eva María Pérez, quien desde hace unos 11 años recibe en su hogar a niños con diferentes problemas. Ella forma parte de los hogares sustitutos del departamento de Rivas, que siempre están dispuestos a recibir a un niño, niña o adolescente cuando por diferentes razones son removidos de sus hogares.
Esta niña ha permanecido dos años con doña Eva, ahora tiene ocho, de acuerdo a valoraciones médicas. Al llegar al hogar sustituto la menor ni siquiera tenía partida de nacimiento, entonces doña Eva decidió llevarla a un centro de salud para que por medio de la dentadura (de la menor) dieran un aproximado de su edad, fue así que la mamá sustituta decidió que celebrarían su cumpleaños el 4 de marzo.
SOÑABA CON UNA NIÑA
La forma en que doña Eva se convirtió en hogar sustituto es casi accidental, pues ella misma cuenta que al principio sólo quería adoptar a una niña, ya que sólo había dado vida a seis varones.
“Quería adoptarla (mujercita), pero como había que llenar muchos requisitos, de repente me salió lo de los hogares sustitutos, y acepté. La experiencia ha sido bonita, he tenido a niños de diferentes edades, desde recién nacidos hasta adolescentes de 18 años, con diferentes problemas, pero sí he notado que son niños que carecen de mucho amor y eso es lo que más tengo para darles”, comentó doña Eva.
DISPUESTOS A DAR UN Sí
Doña Eva no forma parte de la lista de familias con grandes recursos económicos, tampoco lo son los otros 11 hogares sustitutos que existen en el departamento, sin embargo siempre están en la disposición de recibir en su hogar a un niño con dificultades.
Algo muy importante que ha ocurrido en el hogar de doña Eva, es que durante el tiempo que ha alojado a esos niños, siempre ha tenido el apoyo de su marido (con quien ha formado un matrimonio que cifra los 32 años).
Actualmente, su vivienda es también el hogar sustituto de una niña de 12 años.
“El trato es igual al de un hijo, estas niñas van a clases, reciben alimentación y medicinas”, dice doña Eva, mientras asegura que durante 11 años ha recibido alrededor de 22 niños, “y aunque ya sabemos que es temporal (su estadía) uno siempre se encariña con ellos”, manifiesta.
RECURSOS HUMANOS Y ECONÓMICOS
Obras como ésta carecen de asignaciones económicas fijas por parte del Gobierno, sin embargo siempre hay bondadosos que aportan un granito de arena; en ocasiones hay personas que donan ropa o comida, por ejemplo, y de inmediato éstos son trasladados a los hogares sustitutos.
“Hacemos rifas cada quince días, fondo que guardamos en un banco (que aproximadamente anda por los 500 córdobas) para cubrir cualquier emergencia que tengan estos niños”, señaló la coordinadora del Comité de Madres y Padres de Hogares Sustitutos de Rivas.
Comentó que en este momento hay cinco hogares activos (que tienen niños) y siete en espera, sin embargo Torres consideró que hace falta mucho camino por recorrer, pues en algunos casos a los propios hogares sustitutos les hace falta que se llenen más en el rol de padres sustitutos.
También estima que debería haber mayor disponibilidad de hogares sustitutos, pues aunque no se ha dado el caso de que todos estén llenos, sí ha habido momentos en que algunos se han saturado porque se encuentran en una zona más cercana a la ciudad.
LOS HOGARES SUSTITUTOS
Menores abandonados por sus progenitores, una niña mordida en diferentes partes de su frágil cuerpo, otra abusada sexualmente por su propio padre, una niña de siete años explotada por sus familiares (era levantada a las cuatro de la mañana y hacía absolutamente todo en su hogar) y otra quemada, son parte de los dramáticos casos que han llevado al Ministerio de la Familia a remover a esos niños de sus hogares y ubicarlos en los hogares sustitutos.
“La sensibilización es todavía muy pobre”, comentó la delegada del Ministerio de la Familia, Martha José Selva, refiriéndose a que muchas personas ni siquiera conocen de la existencia de estos hogares, mucho menos están dispuestos a formar parte de ellos (hogares) o a brindar algún tipo de ayuda.
Los hogares sustitutos existen desde 1997 y ha sido desde entonces un programa del Ministerio de la Familia (antes Fondo Nicaragüense de la Familia), sin embargo a finales del año pasado se formó un Comité de Madres y Padres de Hogares Sustitutos de Rivas, que se encarga de guiar a estos hogares.
Sandra Torres Castillo, coordinadora del comité, explicó que está integrado por rivenses que acudieron a la convocatoria hecha el año pasado; a la par del mismo (comité) hay tres comisiones que también trabajan en la misma vía.
“El comité garantiza que todos los hogares sustitutos estén capacitados para recibir a un niño, cada dos meses, por ejemplo, en base a una guía que nos envían, capacitamos a estas personas”, indicó Torres.
Parte de la capacitación tiene que ver con la forma en que estos niños deben ser atendidos, y al colocar a un menor en un hogar sustituto se deja claro que el tiempo que estará ahí es temporal, también se aclara el motivo por el cual este niño fue removido de su hogar.
QUIÉNES VAN A LOS HOGARES SUSTITUTOS
A los hogares sustitutos van los niños (hasta los 18 años) que han recibido maltrato físico, abuso en todos los aspectos, incluso abandono de sus propios padres.
Sandra Torres, coordinadora del Comité de Madres y Padres de Hogares Sustitutos de Rivas, explicó que para ser hogar sustituto se requiere que la familia practique valores positivos y buenas costumbres, que goce del respeto de la comunidad, que esté dispuesta a brindar apoyo y protección emocional al niño que estará en su hogar.
“Es necesario que sepa que es temporal la estadía del menor, nosotros hacemos visitas periódicas con estos hogares, hay contacto semanal o cada 15 días, para cerciorarnos de que todo marcha bien”, refirió Torres.
MiFamilia también hace un estudio social de la familia que solicita sea incluida como hogar sustituto, se analiza el ingreso, la cantidad de integrantes de la familia, ubicación de la casa, entre otros elementos.
El Comité de Madres y Padres de Hogares Sustitutos de Rivas, es una sociedad comunitaria sin fines de lucro, que tiene como función social la promoción y defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes en situación de abandono y maltrato, compartiendo responsabilidades con diferentes actores a través de diferentes acciones para lograr, de ser posible, la reintegración de los niños a su familia de origen.
VOLUNTAD Y AMOR
¿Qué se requiere para ser un hogar sustituto?, pregunté a doña Eva. Su respuesta es sencilla: “A veces hay situaciones difíciles, pero siempre hemos salido adelante. Para esto se requiere paciencia, sobre todo amor y voluntad para ayudar a estos niños, hay que darles mucho cariño”, afirma.