Monseñor Jorge Solórzano.

Obispo dice que sacerdote tico debe ser expulsado

ACAN-EFE MANAGUA.- El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Jorge Solórzano, dijo ayer que la jerarquía católica de Costa Rica debe expulsar al sacerdote Enrique Vásquez, acusado de abusos sexuales contra niños en ese país. Solórzano, en una entrevista concedida a ACAN-EFE, dijo que cualquier religioso que se vea involucrado en actos inmorales, […]

ACAN-EFE

MANAGUA.- El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Jorge Solórzano, dijo ayer que la jerarquía católica de Costa Rica debe expulsar al sacerdote Enrique Vásquez, acusado de abusos sexuales contra niños en ese país.

Solórzano, en una entrevista concedida a ACAN-EFE, dijo que cualquier religioso que se vea involucrado en actos inmorales, debe ser completamente “reducido al estado laical” en términos eclesiales, lo cual significa que debe ser expulsado de los oficios.

“Creo que en primer lugar debe ser destituido, expulsado o reducido al estado laical y luego que las leyes lo juzguen”, dijo Solórzano.

Vásquez fue acusado recientemente en Costa Rica por un joven de 23 años, que aseguró que el sacerdote abusó sexualmente de él cuando tenía 11 años en la localidad costarricense de Orotina, 60 kilómetros al norte de San José.

El prelado al ser acusado en ese país huyó y fue incluido en la lista los más buscados desde el pasado 28 de marzo por la International Police (Interpol).

El director de Migración de Nicaragua, Luis Rodolfo Toruño, confirmó ayer martes a la prensa, que Vásquez entró al país el pasado día 1 por el puesto ubicado en la frontera norte con Honduras, conocido como Las Manos.

Solórzano dijo que aunque en Nicaragua sólo se han conocido dos casos de sacerdotes acusados de abusos sexuales contra menores, los mismos han provocado serias críticas en contra de los pastores religiosos.

“Somos humanos, hay fallas y aunque han sido pocos (los casos), han causado fuertes señalamientos (contra la Iglesia), por la investidura y la responsabilidad que tiene cada guía religioso”, dijo Solórzano.

El cura costarricense enfrenta también una acusación penal por supuestos abusos sexuales contra un niño de 10 años, lo que ocurrió supuestamente en 1998 en una parroquia de la Diócesis costarricense de Ciudad Quesada al norte de ese país.

Otros dos sacerdotes en Costa Rica son acusados por los mismos delitos de abusos sexuales contra menores.

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