Wilmar Cuarezma Fuentes
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Centroamérica en la visión de Simón Bolívar
Wilmar Cuarezma Fuentes
El 5 de julio la República Bolivariana de Venezuela celebró el 193 aniversario de la firma del Acta de Independencia, valga este acontecimiento para recordar al ilustre Libertador de América.
Simón Bolívar, asilado en una isla del Caribe, escribe en septiembre de 1815 sobre el porvenir del continente, y en ese invaluable documento se puede leer lo que dice con respecto a Centroamérica: “Los Estados del Istmo de Panamá hasta Guatemala, formarán quizás una asociación. Esta magnífica posición entre los dos grandes mares podrá ser con el tiempo el emporio del universo. Sus canales acortarán las distancias del mundo, estrecharán los lazos comerciales de Europa, América y Asia; traerán a tan feliz región los tributos de las cuatro partes del globo. ¡Acaso sólo allí podrá fijarse algún día la capital de la tierra, como pretendió Constantino que fuese Bizancio, la del antiguo hemisferio”.
El Libertador se refiere a Constantino el Grande, vencedor de Magencio y Licinio. Recordamos que Bizancio, toma el nombre de Constantinopla y se convierte en la capital del imperio en el viejo mundo, de tal manera que la percepción histórica del Libertador es también una percepción estratégica y por supuesto de un alto contenido realista en lo que respecta a la política internacional. Observemos que Simón Bolívar le da a Centroamérica el carácter de “domicilio del universo”, pues él propone que en el futuro, allí estará la capital de la tierra como se pretendió alguna vez que estuviera en el viejo mundo.
Cuando Bolívar se refiere al istmo de Panamá, le atribuye una responsabilidad distinta y es la de “instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios, a tratar de discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra con las naciones de las otras tres partes del mundo”. De tal manera que Simón Bolívar, en su visión de estadista de la paz, piensa que en Panamá debía reunirse el mundo en un diálogo secular para la búsqueda y el mantenimiento de la paz.
Y a Centroamérica la ve como la posible capital de la tierra, pues acortaría las distancias entre el Océano Pacífico y el Océano Atlántico y abriría rutas comerciales con Europa, América y Asia, con lo cual haría más realizable la cooperación y la solidaridad entre los pueblos. Por supuesto, esta visión bolivariana supone la ausencia de poderes hegemónicos, mantiene un presupuesto fundamental, el cual es el de la igualdad en las relaciones internacionales. De manera que Bolívar se nos presenta como un precursor genial al que tenemos que acudir cada vez que queramos mirarle el rostro a los pueblos.
El autor es catedrático de la Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología.