- Cobierno ratifica que enviará
tratado comercial a la Asamblea Nacional
Gabriel Sánchez Campbell
En la primer semana de agosto el Poder Ejecutivo podría enviar a la Asamblea Nacional el documento final del Cafta, para que lo aprueben antes de noviembre, porque ya concluyeron las negociaciones con las que República Dominicana buscaba anexarse a la lista de países que participarán como miembros de este acuerdo comercial, según informó desde Washington Alicia Mártin, una de las negociadoras nacionales de este tratado de libre comercio.
La inclusión de República Dominicana en la lista de los países que negociaron el Cafta (acuerdo comercial entre Centroamérica y Estados Unidos), era el único punto pendiente para que los demás países enviaran de forma definitiva este tratado a sus respectivos congresos para su aprobación.
Por ello es que el próximo 23 de julio, en Washington se darán cita nuevamente todos los ministros de Economía de cada uno de los países miembros para firmar el documento final. El pasado 28 de mayo, en esa misma ciudad, los mismos funcionarios de los países Cafta firmaron el documento final, pero sin República Dominicana. Ahora se volverá a viajar para repetir el momento.
Mártin, funcionaria del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), dijo que después de esa fecha el Ejecutivo tenía unos 15 días para enviar el Cafta a la Asamblea Nacional para que lo analicen y como ya no hay fecha específica para aprobación, sostuvo que los diputados tendrán tiempo para analizarlo.
“La idea sí es que todos los congresos tengamos aprobados el tratado antes de noviembre”, expresó Mártin.
En cuanto a la forma como quedó la relación comercial entre República Dominicana y Nicaragua, dado que ambas naciones tiene un TLC vigente, Martín sostuvo que el marco base para todo será Cafta, exceptuando los productos con los que ambas nacionales tienen restricciones.
En estas negociaciones que a nivel técnico concluyeron el pasado lunes a altas horas de la noche, Nicaragua logró la aprobación de las cuotas de frijol y cebolla que el congreso de esa nación no había querido ratificar.