Alejandro García
El sandinismo es un adversario astuto. Aprovecha cualquier momento para sacar ventaja y desorientar a sus rivales.
El asesinato del periodista Carlos Guadamuz muy pronto fue olvidado al surgir las irregularidades inventadas en el proceso electoral contra el presidente Bolaños. El proyecto de Ley de Carrera Judicial puso con los nervios alterados a la cúpula del sandinismo. Y en este sainete el doctor Arnoldo Alemán juega su papel al ser llevado y traído de un lugar a otro.
En todo esto el sandinismo gana terreno. El FSLN resalta lo del concordato y toma partido criticando al Gobierno y adulando al Cardenal al proponerle para Premio Nóbel de la Paz y consiguiendo una misa para los caídos en la guerra de 1979.
Mientras tanto el Partido Liberal se sumerge en una peligrosa división que de persistir, la única perjudicada será nuestra democracia.