- Los reveses en Irak forzaron a giros radicales en la política exterior de Washington
Robin WrightThe Washington Post (*)Análisis noticioso
La ocupación de Irak ha socavado de manera creciente, y en algunos casos ha desacreditado, los principios básicos de la política exterior del presidente George W. Bush, de acuerdo a numerosos analistas republicanos y demócratas y a funcionarios.
Cuando la guerra empezó hace 15 meses, la política del presidente hacia Irak descansaba en cuatro principios generales: los Estados Unidos debe actuar preventivamente para evitar golpes sobre objetivos estadounidenses; Washington debe estar dispuesto a actuar unilateralmente, solo o con una coalición selecta, cuando los aliados o las Naciones Unidas se echen atrás; Irak es la siguiente etapa de la guerra global contra el terrorismo; y, transformar ese país en una nueva democracia llevará a cambios en toda la región.
Pero estos pilares centrales de la doctrina Bush han sido carcomidos por una espiral ascendente de violencia, la limitada reconstrucción, el fracaso en hallar armas de destrucción masiva o pruebas de los lazos de Irak con Al Qaeda, y por una desilusión creciente de los árabes con el liderazgo de Estados Unidos.
“De los cuatro principios, tres han fracasado, y el cuarto –la promoción de la democracia– pende de un hilo”, comenta Geoffrey Kemp, miembro del staff del Consejo de Seguridad Nacional con la administración Reagan y ahora director de programas estratégicos regionales en el Nixon Center.
El presidente “se ha apartado del unilateralismo. No vamos a asestar otro golpe preventivo en el futuro cercano, con certeza no en Irán o Norcorea. Y parece que el terrorismo se vuelve peor, las cosas no mejoran, especialmente en países claves como Arabia Saudita”, dijo Kemp.
Como resultado, la doctrina Bush podría convertirse la más grande de las víctimas de la intervención de EE.UU. en Irak, la cual entra a una nueva fase con el traspaso de poder a un nuevo gobierno iraquí.
Los reveses en Irak han tenido un impacto visible en la política, forzando cambios o reapreciaciones. Los EE.UU. ha regresado a las Naciones Unidas para solucionar sus problemas políticos en Irak. Ha solicitado ayuda a la OTAN en materia de seguridad. Recurre a la diplomacia con los aliados, para tratar sobre otros puntos calientes.
“Ya ha habido un retroceso del radicalismo en la política exterior de Bush”, declaró Walter Russell Mead, un miembro asociado del Council on Foreign Relations, un centro de estudios. “Tienes la impresión de que el mismo Bush no está diciendo: `Hey, eso fue estupendo, hagámoslo nuevamente`”.
Incluso algunos analistas republicanos sugieren que otra víctima de Irak es el enfoque neoconservador que inspiró una agenda acalorada para enfrentar amenazas a la seguridad en el Medio Oriente y transformar la región políticamente.
“El neoconservatismo ha sido reemplazado por el neorrealismo, incluso en la Casa Blanca de Bush”, dice Kemp.”La mejor evidencia es la extraordinaria dependencia de la administración del (Secretario General de la ONU) Kofi Annan y el (Enviado de la ONU para Irak) Lajdar Brahimi. Los neoconservadores son claramente mucho menos creíbles que hace un año”.
“¿HAY ALTERNATIVA?”, RIPOSTAN NEOCONSERVADORES
Ningún funcionario de la administración quiere hablar oficialmente con nombres y apellidos, pero los altos responsables insisten en que la experiencia iraquí no le que quitado validez a la doctrina Bush, y aseguran que sus principios perdurará más allá de esta presidencia.
Sus partidarios arguyen que las realidades actuales conservarán alguna forma de las cuatro ideas en las políticas futuras.
“A pesar de todos los problemas de implementación y a pesar de los errores cometidos por la administración Bush, no veo muchas otras opciones”, dijo William Kristol, editor del (semanario neoconservador) Weekly Standard y jefe de gabinete del ex vicepresidente Dan Quayle.
“Nadie piensa que el Medio Oriente previo al 11 de septiembre es aceptable, o que debemos trabajar con dictadores. Nadie dice que en un mundo con armas de destrucción masiva podemos descartar el adelantarnos de manera preventiva o que no nos preocuparemos por la ligazón entre el terrorismo y los Estados que producen armas de destrucción masiva”, dijo Kristol. “Por lo tanto, no veo una alternativa a la doctrina Bush”.
HUSSEIN AL JUEZ MAÑANA
El primer ministro iraquí Iyad Alaui dijo que Saddam Hussein será transferido esta semana a la jurisdicción legal iraquí, aunque seguirá en una cárcel regentada por las fuerzas estadounidenses porque su gobierno carece de una instalación adecuada.
Alaui prometió un juicio público contra Saddam para que encare las acusaciones de crímenes de guerra, entre ellas la de genocidio. De la misma forma, otros 11 “detenidos de alto rango’’ comparecerán probablemente ante el juez.
Saddam será transferido el miércoles a la jurisdicción legal iraquí para que comparezca el jueves ante un juez iraquí, indicó Alaui.
A las pocas horas, las autoridades iraquíes anunciaron que habían cursado órdenes de busca y captura contra Saddam y otros 11 sospechosos, entre ellos el viceprimer ministro Tariq Aziz.
En la lista figura Alí Hassan al-Majid, alias “Alí el Químico’’; el ex vicepresidente Taha Yassin Ramadan; dos hermanastros de Saddam y Aziz, dijo el presidente del Tribunal Especial iraquí, Salem Chalabi, en una declaración.
MÁS TROPAS
Los funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos informaron el martes a legisladores estadounidenses acerca de los planes del Ejército de llamar a servicio en las guerras en Afganistán y en Irak hasta 6,500 soldados de una planta de reservistas muy raramente convocada.
(*) Fragmento del artículo “Iraq erodes Bush Doctrine”, publicado el lunes 28 de junio de 2004 en el sitio web del TWP. Traducción: Alberto L. Alemán.