Ricardo de León Borge
Para articular la política exterior hay que tomar en cuenta que en el nuevo contexto de globalización los conceptos tradicionales de Estado, soberanía e interés nacional, dejan de tener el mismo valor que tenían hasta hace algunos años. O sea que es cada vez más complejo definir las relaciones interestatales.
La política exterior es un instrumento del Estado para formular sus objetivos fundamentales en la arena internacional. En la formulación de esta política participan diferentes instituciones que consideran ciertos postulados como necesarios para mantener el interés nacional a nivel internacional. Hay que tomar en cuenta que aunque la política exterior se define a nombre del Estado, son individuos los que deciden qué rumbo tomará, por lo que la formulación se ve influenciada por intereses, emociones y temores, internos y externos.
Nicaragua tiene una política exterior que se ha mantenido casi invariable desde 1990, agregando en los últimos años un nuevo objetivo. Entre los más destacados tenemos: 1) Protección a los nacionales en el exterior; 2) La defensa por la vía diplomática del territorio nacional; 3) Consecución de fondos de cooperación externa; 4) La promoción de las inversiones; 5 Integración Centroamericana.
A grandes rasgos éstos son cinco grandes ejes, a través de los cuales se promueven y defienden los intereses nacionales ante los fenómenos que agobian al mundo. Asimismo se persigue mantener relaciones amistosas y de cooperación, con el fin de promover y proteger los intereses nacionales ante la comunidad internacional, en beneficio de todos los nicaragüenses.
Sobre el primer punto —uno de los más importantes— la Cancillería de la República —órgano rector de la elaboración y promoción de la política exterior— impulsa recientemente una iniciativa que pretende fortalecer el objetivo de la protección de los nacionales en el exterior.
Así, el Canciller Norman Caldera expresó que la cedulación de los nicaragüenses en el exterior está siendo impulsada en conjunto con el Consejo Supremo Electoral, para lo cual las embajadas y consulados prestarán la colaboración necesaria. También se aplicará el principio de presunción de nacionalidad, sin requerimiento de documentación para los nicaragüenses más vulnerables.
La creación de un alto cargo para que se dedique a la atención, desde la Cancillería, a todos los nicaragüenses que radican en el exterior, servirá para impulsar mecanismos novedosos para aminorar el costo de envío de remesas y para atraer las inversiones de nicaragüenses en el exterior en nuestro país.
El autor es licenciado en Relaciones Internacionales