¿Complot contra Obando?

Gobierno analiza vigencia de un antiguo acuerdo con el Vaticano, que le da potestad para nombrar obispos Luis Felipe Palacios Roman, Times, serif»> ¿Complot contra Obando? Gobierno analiza vigencia de un antiguo acuerdo con el Vaticano, que le da potestad para nombrar obispos Luis Felipe Palacios El Gobierno de Nicaragua analiza un acuerdo suscrito con […]

  • Gobierno analiza vigencia de un antiguo acuerdo con el Vaticano, que le da potestad para nombrar obispos

Luis Felipe Palacios

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¿Complot contra Obando?



Gobierno analiza vigencia de un antiguo acuerdo con el Vaticano, que le da potestad para nombrar obispos

Luis Felipe Palacios




El Gobierno de Nicaragua analiza un acuerdo suscrito con el Vaticano, en 1861, y ratificado en 1862, con el fin de “mejorar sus relaciones con la Iglesia Católica” del país, informó ayer el canciller nicaragüense Norman Caldera.

Esto se da en momentos en que las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia Católica local, están en su punto más bajo, debido a una serie de hechos que las han tensionado y, además, cuando se busca un sustituto al cargo que ostenga el cardenal Miguel Obando y Bravo, como principal jerarca eclesiástico en nuestro país.

Obando presentó su renuncia ante el Vaticano en el 2001, cuando cumplió 75 años de edad, a como lo establece el Derecho Canónico. El Gobierno aprovechó esto para enviar a la Santa Sede una terna de candidatos para sustituirlo: los sacerdotes Ruddy Montealegre Callejas y Miguel Mántica, además del obispo Bernardo Hombach.

Por su parte, el cardenal Obando presentó su lista de candidatos a sustituirlos, integrada por los monseñores Eddy Montenegro, Bosco Vivas y Jorge Solórzano.

El último incidente entre el Gobierno y la Iglesia Católica ocurrió el 15 de junio, cuando el cardenal Obando y monseñor Eddy Montenegro no pudieron entrar a la cárcel Modelo para visitar al reo y ex presidente Arnoldo Alemán, porque la autorización extendida por la juez primero de Distrito del Crimen, Juana Méndez, no especificaba el nombre de la tercera persona que lo acompañaba, en este caso monseñor Francisco Castrillo.

IDEA FUE DE EMBAJADOR LUNA

Caldera dijo que la “intención” de revisar ese Concordato surgió del Embajador de Nicaragua ante la Santa Sede, Armando Luna; pero el Vaticano no conoce de las intenciones de Managua, según el Nuncio Apostólico en el país, monseñor Jean Paul Gobel.

“Hoy por hoy, 24 de junio de 2004, no habido ningún encuentro, reuniones o conversaciones entre el Gobierno de Nicaragua y la Santa Sede sobre un posible o eventual acuerdo entre las dos partes”, sostuvo el Nuncio.

No obstante, Gobel admitió que Nicaragua tiene el “privilegio” de solicitar, a través de su embajada en Roma o ante la Nunciatura Apostólica en Managua, la eventual discusión sobre ese tratado.

PROPIEDADES POR LIMOSNAS

El Concordato, el cual el Gobierno analiza su vigencia, da potestad al Ejecutivo a nombrar obispos, sacerdotes, canónicos y cargos de dignidad; y establece el pago de parte del Estado a estos religiosos; sin embargo, Caldera dijo no ser correcta esa información.

En ese tratado Nicaragua acordó con el Vaticano un fuero especial para los eclesiásticos, que no podían ser sometidos a tribunales comunes, no obstante, el Concordato terminó “de hecho” con la Constitución de 1893, dictada por el liberal José Santos Zelaya, que siendo presidente emitió varias leyes que cercenaron el poder económico de la Iglesia.

Caldera, quien reconoció que no se ha hecho contacto con la Santa Sede para discutir el tratado, dijo que el documento habla de “las limosnas” y el Gobierno quiere asegurar las propiedades de la Iglesia Católica y que quede establecido en un documento.

No quiso adelantar otros puntos que puedan ser presentados en la revisión del Concordato, porque “estamos en una etapa muy preliminar”.

CALDERA: “NO ES CAMPAÑA”

Caldera, sin embargo, rechazó que la idea de estudiar el Concordato sea parte de una campaña contra la Iglesia Católica, a como han denunciado algunos jerarcas y reiteró que se busca cómo “actualizar” el acuerdo firmado hace 143 años.

“¿Analizar un documento es parte de una campaña?”, se preguntó el Canciller, quien pidió no prejuzgar de antemano el estudio y no llevar en mente que hay “algo extraño” detrás del tratado que se quiere revivir con el Vaticano.

“Obviamente hay alguien interesado en predisponer o en poner dificultades entre el Gobierno y la Iglesia”, observó Caldera, sin señalar. Agregó que especialistas están estudiando si el acuerdo tiene vigencia o no.

UN CONCORDATO «MUERTO»

El Nuncio Apostólico en Managua, Jean Paul Gobel, opinó que el Concordato suscrito entre Nicaragua y el Vaticano, en 1862, ya no tiene vigencia, porque “de hecho” ninguna de las dos partes se ha preocupado por cumplir.

“Me parece que nunca ha sido este documento denunciado por ninguna de las dos partes (…) En efecto, hace mucho tiempo que las dos partes, el Estado y la Iglesia, han tomado decisiones, medidas y han actuado en manera que no lo tienen en cuenta las normas del Concordato y ninguna de las dos partes ha protestado por eso”.

“Ninguna de las dos partes ha invocado el Concordato, para decir a la otra: tú no te comportas según lo convenido, lo que significa que de hecho, independientemente de la cuestión jurídica, de que si está o no está en vigor, este Concordato de hecho no ha sido aplicado por muchos años”.

Añadió, además, que las normas contenidas en el documento, hoy día, son del todo inaplicable, “porque la situación religiosa, política, cultural de 2004, del siglo XXI, son radicalmente diferentes de las mismas condiciones del siglo XIX”.

“Hace una eternidad que este documento no ha sido invocado por nadie ni respetado por nadie, sin conflictos, prácticamente es un instrumento muerto”.

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