- Los médicos del hospital Fernando Vélez Páiz dicen no tener todo lo necesario para ayudarlos
Carlos Martínez Morán
Cuatro niños internados en Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Fernando Vélez Páiz urgen de ayuda para la realización de varios exámenes muy importantes en su recuperación.
Los menores de edad presentan quemaduras de segundo y tercer grado en sus cuerpos como resultado de diferentes accidentes en la manipulación de pólvora, de agua hirviente e incluso de combustible, indicó la doctora Martha Valladares Blessing, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y de Quemados de ese hospital.
Señaló que las quemaduras de segundo y de tercer grado son lesiones profundas que con facilidad debilitan al paciente porque produce constante perdida de sangre, de nutrientes, entre otras consecuencias graves que deben atenderse con prontitud o de lo contrario pueden provocar la muerte a la persona afectada.
Según la doctora Valladares, el llamado es para ayudar a la niña Chadren Calistro Fox, quemada por la descarga eléctrica de un rayo, que la afectó el lunes pasado cuando jugaba bajo la lluvia con otros niños, en Laguna de Perlas, de la región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
También para ayudar Eudor Palacio Espinoza de un año de edad, originario de Waslala, quien presenta el 22 por ciento de su cuerpecito con quemaduras de tercer grado. El menor resultó afectado hace cinco días al caerle el agua hirviente de una percoladora mientras dormía en una hamaca.
CASOS CONMOVEDORES
En la misma situación está en una cama contigua, Meykelin Mendoza Reyes, de siete años, a quien una flama le quemó más del 40 por ciento de su piel hace siete días en Ciudad Sandino, cuando ayudaba a un familiar a sostener una bomba de gasolina que inesperadamente tomó fuego.
La otra niña en situación difícil es Kenia Gómez Montalbán, de 17 meses de edad, originaria de Masaya, quien tiene afectado el 47 por ciento de su cuerpo por quemaduras de tercer grado que sufrió en una explosión de pólvora que se produjo accidentalmente en su casa de habitación.
En este accidente resultaron también afectados su hermanito Kener Bismark, de cinco años, quien también convalece en el Vélez Paiz, mientras sus padres Leonardo Gómez García y Karla Vanesa Montalbán Oviedo se encuentran en cuidados intensivos del Hospital Antonio Lenin Fonseca.
Según la doctora Martha Valladares Blessing, los niños antes mencionados requieren con urgencia de ayuda para la realización de algunos exámenes que el hospital no les puede garantizar.
Los menores urgen de pruebas de Creatinina para la valoración de su funcionamiento renal, también requieren de pruebas de Gasometría, que sirve para calcularle el nivel de oxígeno en la sangre.
También necesitan pruebas de Ionograma, que les permite a los médicos conocer los valores minerales del paciente.