- Por primera vez en el conflicto
colombiano, estos grupos irregulares hacen un anuncio de esta naturaleza - Negociaciones de paz con el Gobierno arrancan el 1 de julio
Luis Jaime AcostaReuters
BOGOTA.- Los escuadrones paramilitares de ultraderecha de Colombia anunciaron el sábado que aspiran a convertirse en una fuerza política al término de la negociación de paz con el Gobierno, para cambiar las armas por el debate y las botas por los votos.
Es la primera vez que las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que el próximo 1 de julio iniciarán una negociación formal de paz con el Gobierno, reconocen su intención de convertirse en un movimiento político.
En una declaración firmada por los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y Ernesto Báez de la Serna, ese grupo armado ilegal aseguró que sus 20,000 combatientes están “dispuestos a cambiar las armas de combate que les entregó la guerra por las armas de debate que ofrece la democracia”.
“Se trata exactamente de sustituir el combate por el debate, de abandonar las botas por los votos, es decir, de poner en marcha una suerte de repliegue estratégico hacia la democracia”, agregó la declaración.
Los escuadrones paramilitares son grupos armados ilegales que combaten a la guerrilla izquierdista en medio de un conflicto interno de cuatro décadas que dejó 35,000 muertos en los últimos 10 años en este país de más de 40 millones de habitantes, exportador de petróleo, carbón, café y flores.
Esas organizaciones son acusadas de cometer las peores violaciones a los derechos humanos en medio de la confrontación y de contar con el apoyo de algunos efectivos de las Fuerzas Militares.
Los escuadrones paramilitares declararon un cese unilateral de hostilidades en diciembre del 2002, que les permitió iniciar una negociación de paz con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe en julio del 2003.
NEGOCIACIÓN EN ZONA NEUTRAL
A partir del 1 de julio próximo, cuando se instale formalmente la negociación, se espera que el diálogo permita avanzar hacia acuerdos que terminen antes de diciembre del 2005, con la desmovilización de unos 20,000 combatientes.
La negociación se realizará en una denominada zona de ubicación situada en una zona ganadera y agrícola del departamento de Córdoba, en el norte de Colombia, una área de 368 kilómetros cuadrados, una extensión similar a la de Santiago de Chile.
En esa zona los jefes paramilitares no podrán ser capturados por las Fuerzas Armadas para que respondan por delitos atroces como masacres, asesinatos, secuestros, torturas de los que se les acusa ni para ser extraditados a Estados Unidos que los solicita por narcotráfico.
Las AUC son consideradas por Estados Unidos como una organización terrorista, al igual que las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
“La desmovilización y el desarme no suponen, de ninguna manera, la extinción de la organización, sino su transformación en un movimiento político que, además de replegarse a la dinámica política de la nación, fungirá como garante del cumplimiento de los acuerdos y compromisos”, dijeron las AUC.
TEMORES
El proceso de paz con los paramilitares es una de las principales estrategias con la que el Gobierno de Uribe busca desactivar una temida maquinaria de guerra y minimizar el impacto del conflicto interno. Pero la negociación afronta dificultades por las críticas de grupos de derechos humanos que temen que el Gobierno conceda amnistías que abran paso a la impunidad y por la negativa de los jefes paramilitares de pagar con cárcel los delitos de lesa humanidad de los que se les acusa o de ser extraditados.