- Los delincuentes le poncharon una llanta del auto y cuando la reparaba, aprovecharon para sacarle el maletín cargado con dólares y córdobas
Luis Alemán Saballos
Elementos desconocidos robaron una fuerte suma de dinero la mañana de ayer viernes, a un ciudadano que esperaba que le repararan una llanta de su vehículo en una vulcanizadora ubicada sobre la Carretera Norte, en la entrada a la empresa Café Soluble.
José Luis Velásquez relató que había retirado la suma de 56 mil córdobas y mil dólares de la sucursal de Bancentro en La Subasta y al abordar su auto, un Mitsubishi, placas 124-409, notó que la llanta trasera izquierda estaba ponchada por lo que se dirigió a una vulcanizadora ubicada frente a La Subasta.
Relató que cuando llegó a la vulcanizadora, abrió el valijero y un muchacho le ayudó a sacar la llanta de repuesto. “Cuando estábamos sacando la llanta, alguien gritó que habían abierto el auto y que sacaron un maletín, cuando revisé miré que no estaba el dinero”, detalló el afectado.
“Yo no vi, pero algunos narraron que un hombre abrió la puerta del auto, sacó el maletín, abordó el auto negro y huyó hacia el lado de Café Soluble”, narró el señor Velásquez, cuando interponía la denuncia del robo en el Distrito Seis de Policía.
Afirmó que en un carro que estaba en la vulcanizadora le dieron persecución a los asaltantes que huían en un vehículo negro, deportivo, con placas 221-114, pero que no pudieron darle alcance.
Para Velásquez el hecho de que la llanta trasera estuviera ponchada significa que los delincuentes se acercaron a su auto y la poncharon con algún objeto punzante para tener oportunidad de materializar el robo.
Velásquez señaló que seguramente los ladrones lo estaban vigilando desde que estaba en el banco. Velásquez se quejó por la actitud de los vigilantes de la sucursal bancaria, quienes supuestamente no pudieron ver el momento en que los delincuentes se acercaron a su auto y poncharon la llanta.
Agentes de investigaciones de la Policía no quisieron dar información sobre el hecho y se limitaron a confirmar que el número de placa que tenía el auto en el que escaparon los delincuentes era de otro automóvil.
Velásquez es propietario de una empresa importadora llamada Representación J. L. V. y el dinero lo utilizaría para realizar una transacción comercial de su empresa.