Luis Sánchez Sancho
A Troya se le llamó así por su fundador, el rey Tros, padre de Ilo, por quien a la ciudad se le llamó también Ilion (ciudad de Ilo), y de allí que el poema épico de Homero se llamara Ilíada: la saga de Ilion.
Pero el padre del pueblo de la Troade (como se le llamó a toda la región donde estaba la ciudad de Troya) fue Teucro, quien llegó procedente de Creta y se asentó en un lugar muy fértil, regado por los ríos Janto y Simois, cerca del Helesponto, como llamaban al estrecho de los Dardanelos.
Treuco era tan virtuoso que el rey Escamandro le dio como esposa a su hija única y lo designó sucesor del trono. Y ya durante el reinado de Teucro, llegó a la Troade el arcadio Dardano, hijo de Zeus y la Pléyade Electra (no confundirla con la hija de Agamenón y Clitemnestra), quien había matado a su hermano Jasio y por eso tuvo que exiliarse. Dardano se casó con la hija de Teucro, asumió luego el trono y estableció el culto a Cibeles y fundó, al pie del sagrado monte Ida (donde se crió Paris), la ciudad de Dardania.
A Dardano lo sucedió su hijo Erictonio, y a éste su hijo Tros, quien cambió el nombre de Dardania por Troya y fue quien recibió el Paladio: una pequeña estatua de Atenea que según la leyenda fue hecha por la misma diosa en honor a Palas, la hija del dios Tritón, con la que se crió y a quien mató accidentalmente mientras ambas se ejercitaban en las artes de la guerra.
El Paladio cayó del cielo a los pies de Tros, lo que se interpretó como que Atenea ponía a la ciudad bajo su protección. Y en ese mismo lugar Tros hizo construir un templo a Atenea donde se guardó el Paladio, con la creencia de que mientras estuviera allí la ciudad sería invencible.
Conociendo esto, Agamenón envió a Odiseo y Diomedes para que robaran el Paladio y así poder derrotar a los troyanos. La imagen fue robada, en efecto, y Diomedes la entregó a Agamenón, pero se trataba de una copia que los troyanos habían hecho y mantenían en exposición, para proteger la verdadera. Por eso la ciudad pudo seguir resistiendo el asedio de los griegos.
Por cierto que en la película Troya hay una escena al final en la que Paris entrega a Eneas la espada de los reyes troyanos. Pero lo que ocurrió fue que Eneas, yerno del rey de Troya y primo de Paris, cuando los griegos se apoderaron de la ciudad tomó consigo el Paladio y se lo llevó hasta el lugar donde, después de muchas aventuras, construiría la ciudad de Roma.
¿Por qué, entonces, los griegos pudieron tomar y destruir a Troya? Según la leyenda, al nacer Troilo —hijo de Príamo y Hécuba, y hermano menor de Héctor y Paris— un oráculo profetizó que si el nuevo príncipe alcanzaba la edad de 20 años la ciudad nunca sería vencida. Pero Troilo, cuando llegó a la adolescencia en un arranque de soberbia insultó al mismo Zeus, y éste lo castigó haciéndolo morir antes de que cumpliera su vigésimo cumpleaños. Y entonces allí fue Troya.