Atroz asesinato en Matagalpa

Luis Eduardo Martínez M. Roman, Times, serif»> Atroz asesinato en Matagalpa Luis Eduardo Martínez M. La presencia de cuatro niños no importó a varios desconocidos que asesinaron a machetazos a un hombre y lesionaron a una mujer en el sector conocido como Aguas Marías Número Dos, de la comarca Guapotal, en el municipio El Tuma-La […]

Luis Eduardo Martínez M.

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Atroz asesinato en Matagalpa


Luis Eduardo Martínez M.




La presencia de cuatro niños no importó a varios desconocidos que asesinaron a machetazos a un hombre y lesionaron a una mujer en el sector conocido como Aguas Marías Número Dos, de la comarca Guapotal, en el municipio El Tuma-La Dalia.

Además, los desconocidos se robaron unos dos mil córdobas en efectivo y productos varios de la pequeña pulpería que funciona en la vivienda donde cometieron el crimen.

La Policía identificó a la víctima mortal como Carlos Modesto Marín, de 33 años y originario de Jinotega, a quien le asestaron siete machetazos en distintas partes del cuerpo.

Mientras tanto, la señora Martha Valdivia Meléndez, de 38 años, fue herida en uno de sus brazos y luego la golpearon hasta dejarla inconsciente.

De acuerdo con la Policía, el caso fue denunciado por María Lourdes Contreras Lazo, de 25 años, quien trabaja en la casa de la señora Valdivia.

Contreras denunció que los hombres, armados de pistolas, machetes y cuchillos, llegaron alrededor de las nueve de la noche del sábado, tocaron a la puerta de la casa de forma violenta y la señora Valdivia creyó que se trataba de su sobrino Erick Pao, por lo que decidió abrir.

Apenas abrió la puerta, uno de los hombres le asestó un machetazo en uno de sus brazos. Ante los gritos desesperados de la mujer pidiendo auxilio, cuatro niños que habitan en la casa salieron presurosos a esconderse.

Según la Policía, dos de los pequeños se escondieron debajo de una cama y otros dos se ocultaron en la letrina, atemorizados porque creían que también morirían.

Desde sus escondites, los pequeños oyeron cuando Carlos Modesto suplicaba que no lo mataran, diciéndole a los armados que se llevaran todo cuanto quisieran.

No obstante, los desconocidos le propinaron dos filazos en la cabeza, dos en cada brazo y uno en el estómago.

Luego, los desconocidos volvieron hasta donde estaba la señora Valdivia y “la garrotearon hasta dejarla inconsciente”, dijo el capitán Zoilo Zeledón, de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en Matagalpa.

Cuando despertó, Valdivia estaba junto a sus hijos en un catre afuera de la vivienda.

Según Zeledón, los autores del crimen huyeron llevándose consigo parte de la mercadería de la pequeña pulpería y aproximadamente dos mil córdobas en efectivo.

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