- El empate no era lo esperado ante San Vicente
Francisco Jarquín Soto
La ansiedad por la enorme expectativa porque La Azul y Blanco consiguiera un triunfo ante San Vicente y Granadinas, fue una de las principales razones por las que el equipo no lució en plenitud.
“Hubo muchos errores en la defensa. Pero es que incidieron muchas cosas, el juego se interrumpió. Eso nos desconcentró. También debemos tomar como lección el primer tiempo donde insistimos al balón aéreo. Eso tenemos que rectificarlo porque no puede volver a pasar”, expresó el estratega Maurizio Battistini.
“Me parece que Nicaragua todavía tiene mucho miedo de ganar. No sé a qué le tienen miedo porque hay jugadores muy buenos, pero se presionan. Creo que vamos a conseguir un triunfo en San Vicente, porque los errores que se cometieron hoy nunca más se pueden repetir”, agregó el dirigente italiano.
Battistini está convencido que hizo lo correcto incorporando a Mario Acevedo en el segundo tiempo y no en el primero tal como se esperaba que lo hiciera.
“En algún momento tuve mis dudas si metía a Acevedo en el primer tiempo pero me decidí por no hacerlo porque hay jugadores que tienen mucho tiempo de estar entrenando con el equipo y él no está con nosotros”.
“Lo que no voy a negar es que nunca me imaginé que me diera problemas la defensa, creí que podríamos tener problemas en la media u cualquier otra parte pero no la defensa. Ahora eso debe quedar atrás y ahora pensar en un triunfo en San Vicente”, dijo Battistini.
El estratega europeo asegura que seguirá insistiendo en el partido de vuelta contra San Vicente con un equipo más ofensivo, tal como lo hizo en el de ida al incorporar a Rudel Calero, Emilio Palacios y Denis Rocha en la delantera y para el segundo período con cambios como Carlos Novoa y David Martínez.
DESESPERADOS
“Estábamos ansiosos por el triunfo, eso nos afectó tanto que nos agarró por sorpresa el primer gol. Eso nos sofocó, no hallábamos cómo reaccionar”, comentó el arquero Sergio Chamorro.
“Lo que lamento es como en los primeros minutos jugamos muy equivocados con el balón aéreo. Les grité en todo ese tiempo que no lo hiciéramos, pero no reaccionábamos porque estábamos con tantas ganas de hacer bien las cosas”, añadió Chamorro.