William Cruz Sánchez
Nuevamente salpica la purulencia, ahora con el caso del robo de las tierras en la Carretera Nueva a León y siempre con los tristemente célebres jueces. Mientras en Matagalpa un delincuente ha pasado 11 años prisionero por tres muertos que no mató, en Managua una juez levanta a un muerto para forzarlo a vender una propiedad por una deuda de tiempo atrás contraída.
El problema de la propiedad en Nicaragua se agrava cada día más, y esta tierra inverosímil donde el corcho se hunde y el plomo flota se sume en la pobreza cada día más, los países donantes se están cansando y los inversionistas se ahuyentan. Urge ponerle freno a esta situación. Que el Gobierno deje de patrocinar micro partidos y se dedique a gobernar, que fue el mandato que le dio el pueblo con la esperanza de salir adelante y no seguir mendigando, ni para que se recetaran megasalarios.
San Rafael del Sur