Reuters
Científicos estudian capas de hielo de la Antártida
LONDRES.- El clima en los próximos 15,000 años debería ser caliente y estable, excluyendo la interferencia humana, dijeron los científicos esta semana.
Los científicos han perforado tres kilómetros en el hielo de la Antártida para producir el registro climático continuo más antiguo, desde una base de hielo que se remonta a 740,000 años atrás.
Esto muestra ocho eras del hielo, o glaciaciones, seguidos por períodos interglaciales más cortos y cambiantes concentraciones de gases y partículas en la atmósfera.
El período que corresponde más al actual período interglacial, que comenzó hace unos 12,000 años, fue hace unos 400,000 años y duró aproximadamente 28,000 años.
“Nuestros datos dicen que no iremos a otra era del hielo. Tenemos 15,000 años antes de que eso suceda”, dijo Eric Wolff, del Proyecto Británico Antártico, en una conferencia de prensa.
PREOCUPANTE
Pero las concentraciones de gases invernadero, como el metano y el dióxido de carbono (CO2) hoy día son las más altas vistas en los últimos 440,000 años.
“No tenemos experiencia de (esto) en el pasado”, dijo Wolff.
Los científicos ahora planean extraer aire de pequeñas burbujas en el hielo para determinar como ha variado la composición de la atmósfera.
Al estudiar los patrones climáticos pasados y compararlos con las condiciones actuales, los investigadores esperan tener una idea mejor de las tendencias futuras y como las condiciones atmosféricas las influenciarán.
Los científicos de 12 centros en 10 países europeos han trabajado durante ocho años en el llamado Proyecto Europeo para la Base de Hielo en la Antártida. Sus primeros resultados fueron publicados en la revista científica Nature.
Ellos planean perforar 100 metros más en el hielo de uno de los lugares más hostiles del planeta para llegar al hielo que tiene de 900,000 a un millón de años.
La perforación está limitada a sólo dos meses al año, diciembre y enero, debido a que la temperatura promedio anual está por debajo de los menos 54 grados centígrados. Las tormentas de nieve son comunes y los científicos tienen que viajar miles de kilómetros para trabajar en el proyecto.