Mejor la educación básica y física

Miguel Barbosa Rivas

En relación al prolongado problema del 6 por ciento que reclama el CNU y el supuesto beisbol profesional o deporte “amateur” profesionalizado, se me vienen a la mente una serie de comparaciones que me gustaría compartir, ya que éstos son verdaderos tropiezos que entorpecen el desarrollo de nuestro país.

Indiscutiblemente, impulsar, promocionar, solventar y mejorar la educación básica, tanto en lo científico, cultural, técnico y físico, es lo que necesita nuestro país; ampliando el semillero intelectual y físico, podremos tener más y mejores estudiantes universitarios y deportistas de alto nivel, de donde saldrán calificados profesionales y glorias deportivas.

Asimismo se debe fomentar y sobre todo mejorar la calidad de la enseñanza universitaria, no consiste en utilizar el presupuesto en gastos administrativos y becas para estudiantes de baja calidad, sino en contratar buenos docentes con espíritu investigativo y en consecuencia elevar el nivel académico para que nuestro país produzca profesionales técnicamente preparados, con sensibilidad humanística y ética.

¿Deporte competitivo o educación física? Son dos finalidades distintas que emplean como medios los ejercicios físicos. En la educación física con claras virtudes formativas se incluyen los juegos, gimnasia y deportes como juegos, tratando de facilitar el desarrollo integral del sujeto haciendo su organismo útil para toda la vida; como su objetivo primordial se vierte en el individuo en evolución se debe centrar en el niño y en el adolescente. ¿Se comprende y se enseña esta asignatura en nuestros colegios?, creo que el nivel es muy bajo según últimas estadísticas. En el deporte competitivo pretendemos conseguir un máximo rendimiento físico en un momento determinado y, en buena ética, compatible con la salud. Existe pues un sentido agonista, es decir la competición, entendido como acción motriz voluntaria, tendiente a la superación de sí mismo o de un adversario. El deporte de masas es una necesidad ineludible en la formación del individuo y en la preservación de la salud, por lo tanto debe ser un derecho del pueblo; por otro lado, cada vez adquiere mayor incremento el deporte de “élite”, de alto rendimiento.

Como se puede comprender, el deporte competitivo se basa en la educación física y la enseñanza universitaria en la educación primaria y secundaria. Si la enseñanza intelectual y física es insuficiente e inadecuada en nuestros colegios, se van a producir cantidad de profesionales sin importar su calidad y el deporte estará semiausente en nuestras universidades.

Partiendo de la base que el seis por ciento universitario es un derecho establecido en la Constitución y que la forma de reclamo no son las adecuadas, debemos reflexionar sobre las principales necesidades de nuestro país en relación a la enseñanza y saber repartir y utilizar el presupuesto. Todos quisiéramos mejor presupuesto universitario y catedráticos y estudiantes de mejor calidad, pero es triste ver cómo un alto porcentaje de nuestra niñez no se cultiva intelectual y físicamente.

Debemos entender cuáles son las prioridades educativas y la verdadera necesidad nacional: la educación básica-técnica y la educación física, de donde saldrán nuestros mejores profesionales y nuestras glorias deportivas. Necesitamos cantidad y sobre todo calidad en nuestro capital humano, pero de acuerdo a nuestro presupuesto nacional y sin perjudicar a lo más valioso: nuestros niños y jóvenes.

El autor es especialista en Medicina de la educación física y el deporte

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