- Alcalde de Altagracia dice que crianza de peces en jaulas contamina el lago, con siete millones de libras de desechos durante nueve meses
Wilder Pérez R.
El pleito por la presencia de la empresa Mares Nica Noruegos S.A. (Nicanor) en Altagracia, Isla de Ometepe, podría ser dirimido en el exterior, si la transnacional no llega a un acuerdo con el alcalde Alcides Flores, antes del 23 de junio, cuando este apele al Tribunal Centroamericano del Agua.
Flores denunció que el cultivo de tilapias en jaulas frente a las costas de la comunidad San Ramón, en el Gran Lago de Nicaragua, está perjudicando el medio ambiente, contaminando las aguas y matando algunos peces.
“Ésta es una punta de lanza de la Alcaldía de Altagracia, de una batalla legal para evitar la siembra masiva de peces flotando en jaulas nocivas”, advirtió el alcalde.
La demanda es que Nicanor cambie la técnica de crianza de tilapias por una más acorde con el medio ambiente. La preocupación se originó, según los cálculos de Salvador Montenegro, director del Centro de Investigaciones de los Recursos Acuáticos (CIRA), porque estos peces en cautiverio representan una masa de tres mil toneladas concentradas en un solo punto, que producen siete millones de libras de desechos durante nueve meses.
David Senna, gerente general de Nicanor, aseguró que su centro de cultivo de tilapias está en un lugar “ideal”, por la profundidad y circulación del agua. Además, explicó, eso no le afecta a un lago como el Cocibolca que tiene ocho mil kilómetros cuadrados de superficie.
Montenegro dice que “es normal que digan eso y tienen razón, el peligro está en que esto es similar a cualquier proyecto agroindustrial fuera de control… precisamente por no significar nada para un lago tan grande, existe la tentación de querer hacer más grande cada vez la zona de cultivo”.
A los alcaldes de la Asociación de Municipios del Gran Lago les preocupa que Nicanor haya solicitado al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) 143 hectáreas para el cultivo de peces, de las que ya tiene 86 en uso.
Senna asegura que eso se debe a que pretenden cambiarse de lugar, a uno más ideal, señalando que las 86 hectáreas en el lago son el equivalente a una manzana de tierra.
El alcalde Flores dice que los últimos estudios del Marena indican que hay daños al ambiente, debido al cultivo de las tilapias.
Senna se defendió diciendo que ese ministerio recibe de forma periódica los resultados de sus monitoreos sobre la calidad del agua y las tilapias son comunes en el lago, desde la década de los ochenta. Los daños al ambiente son ocasionados, indicó, más las aguas negras.
El gerente de Nicanor dice estar dispuesto a seguir las indicaciones del tribunal internacional, que conozca el caso del cultivo de tilapias en las costas de la Isla de Ometepe.