Venezuela hacia el referendo

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Venezuela hacia el referendo





Los partidarios del Presidente de Venezuela, teniente coronel Hugo Chávez, reaccionaron con actos de violencia y vandalismo al anuncio del Consejo Nacional Electoral (CNE) de ese país, el jueves de esta semana, de que son válidas suficientes firmas del petitorio nacional de un referendo revocatorio del mandato presidencial.

Esa reacción es como una siniestra advertencia de que Chávez está dispuesto a hundir a su país en una vorágine de violencia, con tal de mantenerse en el poder aún contra la voluntad expresa de la mayoría de los ciudadanos venezolanos. ¿O será sólo otra maniobra intimidante de las muchas que Chávez ha hecho hasta ahora para amedrentar a sus opositores? Esto último es lo que piensan algunos analistas venezolanos y latinoamericanos, quienes creen que la presión y la vigilancia internacional (OEA, ONU, Centro Carter) de la preparación y celebración del referendo podría disuadir a Chávez de la tentación de cometer un fraude y de arrojar a Venezuela a la violencia generalizada y el caos.

Ojalá que así fuera, porque sería una tragedia para Venezuela con consecuencias desastrosas para toda América, que Chávez cumpliera sus amenazas de imponer un régimen como la dictadura vitalicia de Fidel Castro en Cuba.

Lo cierto es que desde ya los chavistas más radicales y el mismo presidente Chávez han advertido que sólo hasta ahora, cuando el CNE aceptó convocar el referendo revocatorio, es que comienza su verdadera lucha. Y no es casual que los objetivos de la violencia progubernamental que hubo el jueves pasado en Caracas, fueron algunos medios de comunicación e información independientes, específicamente los diarios El Nacional y Así es la Noticia, así como la estación televisora RCTV.

En realidad, el presidente Chávez se ha declarado y comportado como un enemigo jurado de la libertad de expresión y de prensa. Y en la medida en que ha venido radicalizando su “revolución bolivariana”, los medios y los periodistas independientes han sido las principales víctimas de su vocación totalitaria y de sus actos dictatoriales.

En esta misma página publicamos hoy una carta en la que se informa que la Asociación Mundial de Periódicos, en la reunión que celebró esta semana en Turquía, denunció ante el mundo que el presidente Hugo Chávez de nuevo ha amenazado reprimir de manera legal, judicial e inclusive militar a los medios de comunicación social de Venezuela.

También la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha denunciado el acrecentamiento de la intimidación del Gobierno de Venezuela contra los periodistas y los medios de comunicación independientes. Y al respecto se subraya el hecho de que ya fue aprobado en segundo debate del Poder Legislativo de Venezuela, una Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión, mientras que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia ha validado una legislación de desacato, mediante las cuales el régimen de Chávez pretende por una parte controlar los contenidos de la información, y por otro lado castigar con penas de prisión —igual que en Cuba—, a los periodistas que a criterio de las autoridades chavistas transmitan informaciones falsas o que critiquen a los funcionarios gubernamentales.

De manera que igual que en todos los países que fueron sometidos antes al sistema totalitario, la libertad de expresión y de prensa —que como muy bien se sabe es la base y garantía de todas las libertades y derechos de la persona humana—, en Venezuela es la primera que ha sido y sigue siendo objeto de la fobia y los ataques gubernamentales.

Pero hay algo bueno en esta historia y es que la población democrática venezolana está librando una heroica y al parecer inclaudicable lucha por la libertad y en contra del autoritarismo del régimen de Hugo Chávez, antes de que degenere en otra tiranía totalitaria como la de Cuba.

Y en este contexto de lucha heroica de los demócratas y de la prensa independiente de Venezuela, sin duda que la decisión del CNE de aceptar la solicitud ciudadana del referendo revocatorio del mandato presidencial de Chávez, es una importante victoria. O sea que hay una gran posibilidad de poner fin al régimen autoritario chavista por medio de un procedimiento que es genuinamente democrático, cívico y pacífico, que está previsto en la misma Constitución de la República de Venezuela.

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