Humberto Marenco Ramos
Habito desde que nací en el barrio Blandón (ahora Costa Rica). Los últimos sucesos de La Carpio confirman la xenofobia tica hacia los nicaragüenses. ¿Acaso Costa Rica es tierra de santos y Nicaragua de malos? Cierto que las necesidades obligan a muchos compatriotas a emigrar, pero no hay que ser insensibles.
No hace mucho me invitaron a una actividad en Costa Rica y no fui por el trato que dan allá a los nuestros. Y expresé que ese país es el último lugar del mundo que quisiera visitar.
En 1980, sin consultar a la población, le cambiaron el nombre a mi barrio Blandón por el de Costa Rica. Tal determinación del gobierno sandinista fue para congraciarse con el gobierno vecino de ese tiempo. Ahora, ¿qué debo hacer para que le cambien el nombre a mi barrio?