Jorge Loáisiga Mayorga
Un informe preliminar de la Contraloría General de la República sobre la ejecución de la construcción de la carretera Ticuantepe-Granada, indica que “la situación actual del proyecto se ha tornado más crítica y difícil para la Constructora Hispánica”, debido al atraso en la obra de casi un 12 por ciento respecto al plazo contractual, y la falta de definición de un diseño definitivo de la carretera.
El informe, basado en otra información recabada por la empresa supervisora de la obra UTE, Prointec S.A., señala que “Hispánica debe resolver de manera inmediata los siguientes compromisos contractuales: definir el diseño de la estructura de pavimento, dado que a la fecha no ha realizado su contrapropuesta a las observaciones realizadas por la supervisión”, dice el informe.
Agrega que debe definir totalmente el drenaje menor en el que se incluya el drenaje longitudinal a ejecutarse a lo largo del proyecto; definir el drenaje mayor del proyecto en su totalidad; definir claramente el diseño geométrico y definitivo en su totalidad, como son las rotondas, retornos, bahías de buses, pasarelas y otros”, señala el documento.
Indica que Hispánica debe definir claramente sus necesidades de bancos de materiales para rellenos, para poder realizar las gestiones por parte del MTI y delimitar los planos de afectaciones del derecho de vía, así como entregar un plan de mitigación de tráfico.
“¿Cómo es que se pusieron a construir una carretera, si no está definida cuál es la estructura que va a tener el pavimento?, entendiendo como estructura la longitud, el grosor, los componentes, etc. ¿Cómo se ponen a construir una carretera si no saben el drenaje que va a tener, cuál va a ser la pendiente que van a tener, cuántos metros habrá de cuneta? Eso no está definido. ¿Y se le dio (a Hispánica) el 15 por ciento del valor de la obra?”, se preguntó el contralor Francisco Ramírez.
¿RELLENO CON PIEDRA POMEZ?
“Cuando uno hace una obra de esta naturaleza lo primero que tiene que hacer es saber dónde están los bancos de materiales para relleno, porque para rellenar no puede ser cualquier material”, agregó Ramírez al referirse a la falta de bancos de material para rellenos.
“¿De dónde van a agarrar los materiales? Se dice que están agarrando unos materiales por ahí por la Carretera a Masaya que es piedra pómez, y la piedra pómez no sirve, según los especialistas, porque después se hunde”, agregó Ramírez.
Asimismo, un equipo de ingenieros de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) que apoya a la entidad fiscalizadora en la supervisión de la obra, presentó a los contralores un avance del resultado de sus trabajos, el cual descubrió una serie de irregularidades técnicas en la ejecución del proyecto.
Entre los hallazgos presentados por los ingenieros de la UNI, se menciona el hecho de que “en los costos unitarios se observó un desbalance en los precios correspondientes a la etapa referida a las estructuras en la actividad de construcción de puentes de vigas prefabricadas”.
Ese costo unitario es inferior en más de un 70 por ciento con respecto al promedio de las otras dos ofertas, proponiendo hacer un puente de 22 metros de largo de cuatro carriles en US$84,364.67, muy por debajo del costo calculado por el dueño”, precisa el informe de la UNI.
Además indica que no se incluyeron equipos para la excavación, compactación y suministro de agua; no se considera usar arena, acero de refuerzo, madera para formaleta y aditivos para el concreto.