- Funcionarios del Gobierno y empresarios reconocen que se necesita mucha inversión en infraestructura
- Recalcan la importancia de invertir en educación y en el profesionalismo de las instituciones del Estado
para salir del atraso
José Adán Silva y Gabriel Sánchez Campbell
El llamado “Puente del Progreso”, término con el que bautizaron algunos burócratas gubernamentales el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, sufre un pequeño percance en el caso nicaragüense: no hay infraestructura adecuada para competir.
A esa conclusión llegaron ayer varios panelistas del Gobierno y del sector privado, durante el evento Nicaragua se prepara para el Cafta, en el cual el Gabinete de Producción y Competitividad, sectores de la sociedad civil y el sector empresarial privado, analizaron y expusieron los principales aspectos de Nicaragua frente al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y Estados Unidos, firmado el pasado 28 de mayo.
El evento se dividió en varios paneles, donde se analizó a modo de pregunta las principales dudas sobre el tratado.
Uno de ellos trató el tema de la infraestructura: “¿Cuáles son las inversiones de cara a la producción para aprovechar el Cafta?”. En este panel la exposición principal estuvo a cargo de Juan Sebastián Chamorro, de la Secretaría de Coordinación y Estrategia de la Presidencia.
LA OPORTUNIDAD DE MEJORAR
Según Carlos Felipe Jaramillo, economista jefe para Centroamérica del Banco Mundial (BM), este Tratado de Libre Comercio es importante porque abre la oportunidad para dinamizar el crecimiento económico, pero para el caso de Nicaragua éste será un instrumento para el desarrollo que debe reforzarse con más inversión en educación, infraestructura y el fortalecimiento de las instituciones del Estado.
Según Jaramillo, al fortalecer la educación, la mano de obra nacional se tornará más atractiva para los inversionistas.
Expresó que en la parte institucional hay que estabilizar un esquema jurídico y público que garantice la seriedad e imparcialidad de estas instituciones.
Álvaro Fiallos, presidente de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Nicaragua (UNAG) dijo que hasta el momento el Gobierno no ha circulado el texto sobre Cafta, firmado la semana pasada en Washington, el cual se supone será ratificado en los parlamentos de ambos países.
No obstante, Fiallos enfatizó que ahora se debe trabajar en la creación de las condiciones para ser competitivos, “porque este TLC no es lo que cambiará la economía nacional”, manifestó.
Mario Arana, titular del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific) dijo que de momento ellos no esperan hacer ninguna modificación al Cafta, porque ya fue consensuado y quedó balanceado.
TAREAS EN CASA
Juan Sebastián Chamorro, de la Secretaría de Coordinación y Estrategia de la Presidencia, expresó que el país debía ser optimista e invertir en tres aspectos fundamentales para enfrentar el libre comercio.
La primera inversión, dijo el funcionario, debe ser en carreteras y vías de comunicación, en proyectos como la carretera costanera, el sistema Plan Puebla-Panamá, la carretera Río Blanco-Puerto Cabezas, un puerto seco y la inversión en fibra óptica.
Otra inversión urgente citada por Chamorro, es la de generación de energía a través de plantas hidroeléctricas y proyectos de energía geotérmica y eólica.
Y por último, pero no menos importante según Chamorro, es la inversión en capital humano y el mejoramiento de los sistemas públicos de salud y educación, la limpieza ambiental y el saneamiento de importantes fuentes de agua.
EN «LA COLA»
Ernesto Téllez, Director General de Vialidad del Ministerio de Transporte e Infraestructura, citando un estudio internacional, dijo que entre 75 países que se analizó sus condiciones de infraestructura para enfrentar un Tratado de Libre Comercio, Nicaragua ocupó el lugar 73, es decir, el antepenúltimo lugar.