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LAS VEGAS.- Bernard Hopkins es el campeón mundial indiscutido de los pesos medianos, un peleador tan bueno que no ha perdido un encuentro en 11 años.
Sin embargo, cuando se trata de vender boletos, el propio Hopkins sabe que el verdadero campeón es Oscar De la Hoya. Ese púgil “es el que da dinero. Punto, no hay más que hablar”, dijo Hopkins.
Hopkins comprendió eso mucho antes de que lo hicieran Félix Trinidad y Shane Mosley, y es por eso que pelea la noche del sábado en el mismo programa en que lo hace De la Hoya, con una oportunidad para ganar buen dinero por primera vez en los 16 años de su carrera profesional.
Suponiendo que tanto él como De la Hoya ganen sus peleas respectivas este sábado, se enfrentarán mutuamente en septiembre, en un encuentro en que De la Hoya podría ganar unos 30 millones de dólares.
Hopkins sólo ganará la mitad de esa cifra, pero para un púgil que obtuvo menos de 300 mil dólares en su última pelea, esa cantidad es muy respetable.
“He llamado a Oscar un gamberro y otras cosas por no querer pelear conmigo, pero en cuanto a los negocios que hace le tengo mucho respeto”, dijo Hopkins. “Sabe recaudar dinero”.
Hopkins defenderá sus títulos medianos contra Robert Allen en el Gran Hotel MGM, mientras que De la Hoya desafiará al alemán Félix Sturm por la versión de la misma categoría de la Organización Mundial de Boxeo.
Ambos son favoritos para ganar sus respectivos encuentros, tras lo cual se enfrentarían el 18 de septiembre en una pelea por el título que podría ser la pelea mejor dotada de la historia fuera de los pesos pesados.
“Se metió en esta pelea porque es muy, muy inteligente”, dijo el promotor Bob Arum.
“Cuando termine el programa del 18 de septiembre, Bernard va a haber ganado más dinero que ningún otro oponente que Oscar haya enfrentado jamás”.
No es una perspectiva despreciable para el púgil de 39 años que ha perdido numerosas oportunidades de ganar buen dinero en el pasado.
Hopkins ganó el encuentro más importante de su carrera cuando derrotó a Trinidad para unificar el título en el 2001, pero desde entonces sólo ha peleado tres veces, por unos pocos millares de dólares cada pelea.
Antes de su pelea más reciente, el promotor Don King dijo que Hopkins era “como alguien que ganó la lotería y luego perdió el billete”.
Hopkins terminó empero sus obligaciones con King en diciembre, cuando destruyó a William Joppy para retener sus títulos, y se declaró agente libre, abierto a todas las ofertas de los promotores.