- Calles de la ciudadela están tomadas por 300 policías que se mantienen alerta ante un posible nuevo disturbio
- Autoridades costarricenses mantienen a 12 detenidos a quienes abrirán investigación y posterior juicio
Josué Bravo y María José Uriarte R.
La ciudadela La Carpio, habitada mayoritariamente por inmigrantes nicaragüenses, estaba ayer literalmente tomada por cientos de policías, luego que el lunes se protagonizaran enfrentamientos que dejaron policías y civiles heridos.
Unos 300 oficiales de la Fuerza Pública llegaron a esta localidad desde las cinco de la mañana, para evitar que los pobladores ocasionaran nuevos disturbios.
Una protesta que líderes comunales sostenían el lunes en la entrada de esta barriada en busca de que el Gobierno cumpliera varios acuerdos firmados hace tres años, terminó en un enfrentamiento con más de cien policías.
Los pobladores exigían titulación de propiedad y el cumplimiento de proyectos de desarrollo que el Gobierno de Costa Rica, mientras tenía como presidente a Miguel Ángel Rodríguez, les prometió a cambio que Ebi, una empresa procesadora de basura, instalara un basurero en la localidad.
Producto de este enfrentamiento, la Cruz Roja atendió a unos 150 pobladoress, en su mayoría niños, incluso recién nacidos, afectados por gases lacrimógenos lanzados por la Policía. Siete personas más resultaron con heridas de bala, entre ellas seis policías y un menor de 12 años.
Además, otros 16 oficiales sufrieron lesiones en su cuerpo, informó el Ministerio de Gobernación.
A JUICIO
El enfrentamiento también dejó un saldo de 27 civiles detenidos por ser sospechosos de iniciar la protesta en la entrada principal de La Carpio.
Según la Policía, 12 de ellos –cinco costarricenses y siete nicaragüenses– deberán enfrentar causas por la presunta comisión de los delitos de obstrucción de la vía pública, resistencia agravada y daños, en perjuicio de la autoridad y la salud pública.
Es por eso que un Juzgado Penal de Goicochea, San José, dictaminó que estas doce personas deberán permanecer un mes de prisión preventiva mientras se realizan las investigaciones correspondientes.
El comisario Walter Navarro, director general de la Fuerza Pública, indicó que La Carpio está bajo control de la Policía, que se ubicó desde tempranas horas en varios sitios de esta ciudadela.
“Vamos a mantener esta operación que iniciamos en la madrugada hasta cuando sea necesario para garantizar la seguridad de los pobladores de La Carpio”, declaró anoche Navarro.
Parecía que con el resguardo policial La Carpio volvería a la normalidad, sin embargo, pobladores como Verónica Vado, dijeron sentirse con temor porque los enfrentamientos podrían continuar.
MUCHO TEMOR
Muchos padres decidieron no enviaron a clases a sus pequeños para no correr ningún riesgo.
“Era conveniente que mis hijos no fueran a la escuela. Es mejor prevenir que lamentar”, dijo Xinia Araya.
“La gente no tiene misericordia de Dios. Es una barbaridad cómo la Policía volaba los gases. Dicen que fueron las pandillas las que iniciaron el problema pero habían habitantes que indignados por los gases, se sumaron a la trifulca”, explicó Petrona López
El presidente Abel Pacheco recordó a los vecinos de La Carpio que los caminos del diálogo están abiertos, pero les advirtió que por las malas no conseguirán nada, en un intento por condenar los actos de violencia.
Ayer, un grupo de líderes comunales de La Carpio, representantes de la empresa Ebi, la Iglesia Católica y la Defensoría de los Habitantes, se reunieron para dar una solución a este conflicto. El acuerdo a que llegaron es que se sostendrán futuras reuniones para valorar los proyectos de desarrollo que se pueden realizar en La Carpio.
CANCILLER A COSTA RICA
El canciller Norman Caldera sostuvo una reunión con su homólogo costarricense, Roberto Tovar, en la que le manifestó su deseo de viajar de inmediato a Costa Rica, para constatar la situación de los nicaragüenses. Es posible que le acompañe el ministro de Gobernación, Julio Vega.
El lunes, Caldera había anunciado su viaje para ayer, pero lo suspendió para conversar con su homólogo tico durante la toma de posesión del Presidente de El Salvador, Antonio Saca. En esa reunión, el canciller Caldera solicitó permiso a Tovar para ingresar a Costa Rica y descartar que los hechos estuvieran relacionados con redadas migratorias.
Manifestó que como resultado de la conversación con el canciller Tovar, procederán a reunirse hoy en Costa Rica para darle seguimiento al caso, sin embargo, destacó que están en comunicación permanente con el embajador de Nicaragua en ese país, Francisco Fiallos, quien hace todas las averiguaciones del caso.
Asimismo, el presidente Enrique Bolaños, enfatizó que no se debe perder de vista un factor importante, como es el hecho que a Cancillería corresponde por ley en Nicaragua velar por los derechos humanos de los compatriotas que residen en el exterior, por lo que deben constatar si hubo o no violación a los derechos humanos de los nicaragüenses, o si están siendo violados.
INFORME DEL EMBAJADOR NICA
El embajador Fiallos envió ayer al Procurador de Derechos Humanos de nuestro país, Benjamín Pérez, un informe que éste último le había solicitado sobre los sucesos de La Carpio.
En ese sentido, Fiallos asegura que la Embajada nicaragüense brinda asesoría legal a los detenidos y que conversan con testigos sobre lo sucedido. “El señor Juan Carlos Obando, gerente general de la compañía EBI, me manifestó que él pudo identificar que la mayoría de los agresores eran ciudadanos costarricenses”, dice Fiallos en su informe, en el que agrega que el párroco de La Carpio, padre Ernesto Ibarra, se lo confirmó.
Estas personas y los líderes comunales de La Carpio posiblemente sostendrán hoy una reunión con el canciller Caldera.
CREAR COMISION ESPECIAL
Los diputados solicitaron ayer a la junta directiva de la Asamblea Nacional, integrar una comisión especial para viajar a Costa Rica e investigar los sucesos acontecidos en La Carpio. Esa junta estaría integrada por miembros de las comisiones legislativas de Integración Centroamericana, Derechos Humanos y Población y Desarrollo.
“Creemos que debemos dialogar con el Gobierno y la Asamblea costarricense porque ellos discuten una iniciativa de ley, una regulación nueva que de alguna manera endurece las condiciones en que van a vivir los nicaragüenses allá”, dijo la diputada sandinista Emilia Torres.
“Vamos a estar con ese problema de los nicaragüenses en Costa Rica, porque otra vez están siendo maltratados”, afirmó el diputado liberal Carlos Gadea.
AIRADA REACCION
“Con mucho gusto los recibiremos, ¿pero para negociar qué? ¡Aquí no hay nada que negociar! Con mucho respeto (los recibiremos). Esto está basado con las leyes costarricenses, éste es territorio costarricense y no hay nada que negociar. Allí lo que se vio fue un altercado de un montón de vandálicos y de gente fuera de lo que es Costa Rica”, reaccionó el ministro de la Presidencia, Ricardo Toledo, al saber que el canciller de Nicaragua estará en Costa Rica para indagar sobre los sucesos de La Carpio.