- Proyecto fue inaugurado por la Alcaldía y la OIT para beneficiar a 200 menores
Carlos Larios
De un total de 600 menores que trabajaban en el botadero de basura La Chureca, alrededor de 550 ya no recolectan desperdicios en ese lugar, y 200 podrán recibir diversos cursos de aprendizaje en la nueva Casa del Adolescente Acahualinca que inauguró la Alcaldía de Managua y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
En este lugar los menores tendrán acceso a una biblioteca, a una mesa de ping pong, clases de música, danza, ajedrez y computación, las que serán impartidas en diferentes horarios. El costo de la obra es de 100 mil dólares, de los cuales la OIT aportó 20 mil para el equipamiento del lugar.
“Ellos (los adolescentes) se están preparando para tener otro trabajo en la vida, es decir para darles otra visión de lo que es la vida, que sepan que su vida no es La Chureca, sino que está fuera de ella. Los estamos preparando para que sean otras personas y lograr su formación”, dijo Evertz Cárcamo, Vicealcalde de Managua.
Los chavalos también serán atendidos por profesionales en las ramas de sicología, sociología y medicina.
8,000 NIÑOS DEJARON DE TRABAJAR
La coordinadora nacional de programas de la OIT, Bertha Rosa Guerra, aseguró que esta organización ha apoyado 18 programas de acción dirigidos a erradicar el trabajo infantil.
“Hasta ahora tenemos una cifra de más de 8,000 niños que han dejado de trabajar, son atendidos de forma directa y se ha evitado que alrededor de 50,000 niños se integren al trabajo infantil”, aseveró Guerra.
Guerra dijo que gracias al esfuerzo de diversas instituciones del país se ha logrado evitar que infantes de los departamentos como Chontales, Jinotega, León, entre otros, quienes trabajaban en cafetales y en el cultivo de granos básicos, hayan dejado esas labores.
Según el vicealcalde aún falta rescatar a unos 50 niños que laboran en La Chureca, a quienes sus padres todavía no les permiten dejar de trabajar.
Una de las metas de la comuna capitalina es lograr la formación de un comedor donde los padres de familia que laboran en ese lugar puedan dejar ahí a sus hijos mientras ellos trabajan.